Durante más de una década, el nombre de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fue sinónimo de expansión criminal, confrontaciones directas y un desafío abierto al Estado. El 22 de febrero de 2026, esa historia terminó, pero como era de esperar, su caída no fue silenciosa: bloqueos, incendios, pánico y una reacción violenta que paralizó varios estados.
De operador regional a líder del cártel más agresivo
Entre 2009 y 2010 (durante el mandato de Felipe Calderón), Oseguera, un exagente de policía rural en Michoacán, operaba dentro del Cártel del Milenio, parte de la facción conocida como “Los Torcidos”. Tras la captura de Óscar Orlando Nava Valencia y la muerte de Ignacio “Nacho” Coronel, aliado del Cártel de Sinaloa, la estructura criminal se fracturó.
En medio de traiciones internas, Oseguera rompió con antiguos aliados y fundó el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que en pocos años pasó de ser una célula regional a convertirse en uno de los grupos criminales más violentos del país.
Guerra Abierta
El CJNG adoptó una estrategia de confrontación directa con ataques armados, mensajes públicos, expansión territorial acelerada y control de economías ilícitas como extorsión, robo de combustible y tráfico de drogas sintéticas.
Además, comenzaron a circular videos con ejecuciones masivas, cuerpos colgados y mantas amenazantes. En pocos años, el grupo consolidó control en Jalisco, Colima y Michoacán, y avanzó hacia Guanajuato, Veracruz y Guerrero.
Para 2016 y tras la recaptura de “El Chapo”, “El Mencho” se convirtió en el narcotraficante más buscado, tanto que la Drug Enforcement Administration (DEA) ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que llevara a su captura.
Consolidación y pico de poder
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el CJNG expandió su presencia ya no solo a nivel nacional sino también internacional.
Controló rutas estratégicas en puertos como Manzanillo y Lázaro Cárdenas, diversificó ingresos con extorsión, huachicoleo y tráfico de migrantes, y reforzó su papel en el mercado de drogas sintéticas.
Aunque familiares clave como “El Menchito” y “El Cuini” fueron capturados, la estructura se mantuvo firme bajo el liderazgo de Oseguera, quien permanecía oculto en la sierra de Jalisco —zonas como Tapalpa y Talpa de Allende— mientras operativos federales y de inteligencia fallaban en capturarlo.
Para 2023-2024, el CJNG superaba en capacidad territorial al debilitado Cártel de Sinaloa, que había sido golpeado por disputas internas y extradiciones.
Presión gubernamental
En 2025, con la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la presidencia, las estrategias cambiaron hacia inteligencia focalizada y presión financiera.
Estados Unidos designó al CJNG como organización terrorista, lo que ayudó a intensificar la cooperación bilateral. Con ello se registraron más de 1,300 detenciones relacionadas con estructuras del CJNG y Sinaloa, además de golpes a redes de lavado mediante fraudes inmobiliarios y esquemas de tiempos compartidos.
Para enero de 2026 se intensificaron operativos en Querétaro, Puebla y Michoacán. La cercanía del Mundial 2026, con Guadalajara como sede, aceleró el despliegue en Jalisco.
Abatimiento de “El Mencho”
La persecución que habría durado años terminó el 22 de febrero de 2026 y fue confirmado tras un comunicado de la Secretaría de la Defensa Nacional. El fallecimiento del capo fue resultado de una operación de los trabajos de inteligencia militar central en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República (FEMDO), con apoyo de información proporcionada por autoridades estadounidenses.
El despliegue ocurrió en Tapalpa, Jalisco, e incluyó Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, aeronaves de la Fuerza Aérea y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional.
Según el comunicado oficial, el personal militar fue atacado y repelió la agresión dejando como saldo:
- Cuatro presuntos integrantes del CJNG fallecidos en el lugar.
- Tres heridos graves que murieron durante su traslado aéreo a la Ciudad de México, entre ellos Rubén “N”, alias “El Mencho”.
- Dos detenidos adicionales.
- Aseguramiento de armamento de alto poder y vehículos blindados, incluidos lanzacohetes capaces de derribar aeronaves.
- Tres elementos militares heridos.
La Defensa precisó que serán las autoridades periciales las encargadas de la identificación formal. Asimismo informó que la operación contó con información complementaria de autoridades de Estados Unidos, en el marco de la cooperación bilateral.
La reacción: fuego y bloqueos
Tras difundirse la noticia, el CJNG respondió con narcobloqueos, quema de vehículos y ataques a comercios en Jalisco, Michoacán, Colima y Guanajuato. Una reacción que no hizo más que evidenciar que, aunque el líder fue abatido, la estructura criminal conserva capacidad operativa inmediata.
El golpe más fuerte en décadas
La caída de “El Mencho” cierra un ciclo de 16 años de crecimiento acelerado del CJNG, sin embargo, al ser un cártel es descentralizado, los líderes regionales y células como “Los Cuinis” podrían disputar el control interno, generando nuevos focos de violencia en el corto plazo.
Aunque el hombre cayó la estructura sigue, y el país entra ahora en una nueva etapa de reacomodo criminal cuya estabilidad aún está por verse.