
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder absoluto del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), no solo marcó el fin de una de las figuras más buscadas del crimen organizado en México, sino que generó discusión y especulaciones sobre el tamaño y alcance de su fortuna, quizá una de las más colosales jamás acumuladas por un capo narco en nuestro país.
Aunque nunca se conocieron cifras oficiales verificadas, debido a la naturaleza clandestina de sus operaciones, diversos informes de inteligencia estadounidense estiman que El Mencho amasó una riqueza que lo colocaba no solo entre los más ricos de México, sino en la élite global de criminales financieros.
¿De cuánto era la fortuna de El Mencho?
De acuerdo con un informe de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Estados Unidos, señaló que hacia finales de la década de 2010, la fortuna personal de El Mencho, o activos que podría controlar directamente, oscilaban en al menos 500 millones de dólares y, quizá, podrían rebasar los mil millones.
Esta magnitud lo colocaba dentro de los cabecillas del crimen organizado con mayor patrimonio del mundo. El agente Kyle Mori, quien lideró investigaciones para su captura, mencionó que El Mencho mantenía un perfil modesto para evitar detección, pese al volumen de dinero que movía.
Asimismo, los activos del CJNG bajo su liderazgo podrían haber alcanzado decenas de miles de millones de dólares, considerando propiedades, empresas fachada, rutas de contrabando, redes de lavado de dinero y mercados ilícitos en múltiples países, entre otros medios.
¿De dónde provenía esa riqueza?
La fortuna de El Mencho no venía de una sola fuente, sino de un mosaico de actividades criminales interconectadas, combinadas con sofisticados esquemas de ocultamiento y lavado.
Entre las principales actividades ilícitas que forjaron la riqueza de este cártel se encuentran el tráfico de drogas, el lavado de dinero a través de negocios jurídicos, extorsión y robo de combustible y operaciones internacionales en las que extendió su dominio por el mundo.
Estas estructuras complejas hicieron que incluso las agencias más sofisticadas tuvieran dificultades para seguir la pista del dinero, razón por la cual la fortuna de El Mencho sigue siendo una estimación.
El Mencho se encontraba en el top de capos con mayor patrimonio personal y mayor control económico sobre sus operaciones, lo que lo convierte en uno de los narcos más influyentes y económicamente poderosos en la historia reciente de México.