
El pulque producido en el Estado de Tlaxcala ha sido oficialmente reconocido como indicación Geográfica Protegida (IGP) po el instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), una figura legal que lo eleva como un bien nacional con identidad y valor propio. Esto significa que solo el pulque elaborado en determinadas zonas del esado, siguiendo procesos tradicionales específicos, podrán usar este nomre y contar con protección legal ante imitaciones o usos indebidos.
La declaratoria fue publicada en el Diario Oficial de la Federación, donde se describe al “Pulque de Tlaxcala” como una bebida alcohólica de origen prehispánico que se obtiene de la fermentación del aguamiel extraído del maguey pulquero (Agave salmiana), con características únicas de viscosidad y aroma que lo distinguen de otras variantes.
Este reconocimiento no solo refrenda la autenticidad del producto, sino que además delimita formalmente la zona geográfica protegida dentro de Tlaxcala. Más de 20 municipios como Apizaco, Calpulalpan, Huamantla, Nanacamilpa, Tlaxcala capital, Tzompantepec, Xaloztoc y Yauhquemehcan, entre otros, forman parte de esta área donde la producción del pulque queda especialmente resguardada por la ley.
La gobernadora del estado, Lorena Cuéllar Cisneros, celebró esta declaratoria por considerar que visibiliza el legado cultural y el arraigo histórico de las comunidades productoras y artesanas. Señaló que este paso enaltece el trabajo de campesinos y tlachiqueros las personas encargadas de extraer el aguamiel del maguey así como la tradición que ha pasado de generación en generación.
Asimismo, autoridades estatales han señalado que la protección geográfica del pulque contribuye también al desarrollo económico y turístico de la región. Los municipios incluidos en la indicación forman parte de la denominada “Ruta del Pulque”, un circuito turístico que ofrece experiencias inmersivas en ranchos pulqueros, donde visitantes pueden conocer el proceso tradicional de extracción y fermentación del aguamiel, así como degustar esta bebida emblemática.
Al proteger el pulque con esta figura, se busca salvaguardar no solo sus características físicas y de producción, sino también el conocimiento ancestral asociado, desde las técnicas de cultivo del maguey hasta las prácticas artesanales de fermentación. La declaratoria obliga a que toda producción que se denomine oficialmente “Pulque de Tlaxcala” cumpla con reglas de uso que garanticen calidad y autenticidad, lo que también fortalece la cadena de valor local y la reputación del producto en mercados nacionales e internacionales.
Este reconocimiento coloca al pulque tlaxcalteca en un escenario favorable de protección ante otras bebidas fermentadas tradicionales y abre puertas para su proyección global, posicionándolo de manera similar a otros productos mexicanos emblemáticos con denominaciones e indicaciones geográficas.
Con este paso, Tlaxcala no solo refuerza su papel histórico en la preservación de tradiciones culinarias milenarias, sino que también promueve oportunidades de crecimiento económico, cultural y social para las comunidades rurales dedicadas al cultivo del maguey y la elaboración del pulque, consolidando su herencia como uno de los grandes símbolos del patrimonio intangible mexicano.