El derrame de hidrocarburo registrado en cerca de 150 kilómetros del litoral sur de Veracruz ha generado afectaciones ambientales y económicas en comunidades costeras, mientras autoridades federales y locales realizan evaluaciones para determinar su origen y dimensionar los daños.
La presencia de manchas de crudo y chapopote comenzó a detectarse desde inicios de marzo en playas del municipio de Pajapan y posteriormente se extendió a otros puntos del sur del estado, incluyendo zonas cercanas a Coatzacoalcos y comunidades costeras como Jicacal y Las Barrillas. Habitantes y pescadores reportaron que el hidrocarburo llegó hasta la arena, embarcaciones y redes de pesca.
De acuerdo con reportes locales, el impacto ambiental podría abarcar hasta 150 kilómetros de costa entre Veracruz y zonas limítrofes con Tabasco, lo que ha provocado preocupación entre las comunidades por los posibles daños a los ecosistemas marinos y a la actividad pesquera.
Ante la contingencia, autoridades municipales y personal de distintas dependencias iniciaron labores de limpieza y coordinación interinstitucional para atender la emergencia. En Coatzacoalcos se han realizado reuniones entre autoridades de los tres niveles de gobierno para organizar las acciones de retiro del hidrocarburo y evaluar las afectaciones en las playas del Golfo de México.
La Comisión Nacional del Agua también realizó recorridos de verificación en distintas zonas costeras para revisar las condiciones ambientales y dar seguimiento a los efectos del derrame.
En tanto, habitantes y pescadores han denunciado afectaciones directas a su actividad económica. Redes de pesca contaminadas con chapopote han quedado inservibles y algunos pescadores han suspendido temporalmente sus labores ante el riesgo de contaminación en lagunas y áreas de captura.
El problema también ha impactado a comerciantes y restauranteros dedicados a la venta de productos del mar, quienes reportan una caída en la demanda debido a la desconfianza de los consumidores sobre la seguridad de los alimentos provenientes de la región.
Hasta el momento no se ha confirmado el origen del derrame. Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que tras inspecciones en sus instalaciones no se detectó ninguna fuga o incidente que explique la presencia de hidrocarburo en el mar, por lo que las autoridades continúan investigando las posibles causas.
Autoridades locales estiman que las labores de limpieza podrían prolongarse al menos diez días, aunque el tiempo definitivo dependerá de la extensión real de la contaminación y de las condiciones del mar.