
En los pasillos del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, que se dirige a su primer lustro de existencia, se comienzan a ver más personas... y perros.
El también conocido como Aeropuerto de Santa Lucía cumplió cuatro años de operaciones este sábado 21 de marzo de 2026, nacido como uno de los proyectos insignia del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, quien canceló el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), ícono del peñanietismo, para impulsar esta terminal ubicada en los linderos del Estado de México e Hidalgo.
A cuatro años de su inauguración, el desempeño del AIFA muestra avances, pero también rezagos frente a las expectativas iniciales.
Desde su apertura en 2022, el aeropuerto ha registrado un crecimiento sostenido en el número de pasajeros: en su primer año apenas movilizó poco más de 900 mil usuarios, cifra que aumentó a 2.6 millones en 2023 y posteriormente a 6.3 millones en 2024, de acuerdo con datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).
Para 2025, el AIFA alcanzó más de 7 millones de pasajeros transportados, lo que representó un incremento de alrededor de 11.5 por ciento respecto al año anterior, lo cual confirmó una tendencia de crecimiento gradual en su operación.
Este aumento ha permitido que el aeropuerto se coloque ya entre los diez más transitados del país, ubicándose alrededor del séptimo u octavo lugar a nivel nacional, incluso superando a terminales como Mérida o el Bajío.
AIF

En términos acumulados, el AIFA ha movilizado más de 17 millones de pasajeros desde su inauguración, hasta diciembre de 2025, una cifra relevante considerando su corto tiempo de operación, aunque todavía lejos de los grandes hubs del país como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) o el Aeropuerto de Cancún, las dos principales terminales del territorio nacional.
Sin embargo, el crecimiento del aeropuerto ha estado impulsado principalmente por el mercado doméstico: en 2024, más del 90 por ciento de sus usuarios viajaron en rutas nacionales, lo que evidencia una limitada penetración en vuelos internacionales.
El tráfico internacional, de hecho, sigue siendo uno de sus principales retos: en 2026, por ejemplo, el AIFA ha registrado caídas en este segmento, con descensos de más del 20 por ciento en algunos meses debido a la falta de rutas y frecuencias hacia destinos clave como Estados Unidos.
Otro de los retos del Felipe Ángeles consiste en la brecha entre las metas originales y la realidad operativa: proyecciones iniciales en la administración de López Obrador contemplaban que el aeropuerto alcanzara hasta 20 millones de pasajeros anuales en el corto plazo, pero actualmente se mantiene en niveles cercanos a los 7 millones, muy por debajo de esas expectativas.
De cara al futuro, sin embargo, el aeropuerto proyecta seguir con un crecimiento sostenido: para 2026 se estima que alcance entre 8 y 9 millones de pasajeros, gracias, en parte, al impulso de eventos como el Mundial de Futbol y mejoras en conectividad, como el tren suburbano que lo enlazará con la Ciudad de México.
Lo último es de vital importancia para la terminal aérea, pues una de las críticas que le han hecho los usuarios es la falta de accesibilidad para arribar al AIFA desde la capital del país.
Innovaciones del AIFA... incluyendo “peluditos” de cuatro patas
En el AIFA hay un mamut vivo... y no, no se trata de uno de los fósiles hallados en ese lugar, uno de los principales yacimientos de criaturas prehistóricas en el mundo, sino un perrito, que forma parte de una de las principales innovaciones del aeropuerto.
La terminal aérea de Santa Lucía es el primer aeropuerto en el país, cuarto a nivel mundial, en implementar perritos de apoyo emocional para que los pasajeros, de todas las edades, no sufran de estrés antes de emprender su vuelo.
Los “lomitos” del AIFA, llamados Mamut, Tacho, Delta y Marshall, interactúan directamente en los pasillos del recinto con viajeros y trabajadores, permitiendo que los acaricien o convivan con ellos para generar calma.

Además de los perros de apoyo emocional, a cuatro años de su inauguración, el Felipe Ángeles ha apostado por una serie de innovaciones orientadas a diferenciar su experiencia de usuario frente a otros aeropuertos del territorio nacional.
Una de las más llamativas es la incorporación de tecnología operativa moderna en su diseño, como una infraestructura con múltiples posiciones de contacto, pistas simultáneas y procesos más ágiles de embarque y revisión, los cuales están orientados en reducir tiempos y mejorar el flujo de pasajeros.