Nacional

Avanzar en cobertura universal depende no sólo de afiliar a millones de mexicanos, sino de la disponibilidad de recursos físicos, humanos y financieros para responder a la demanda de atención en salud .

¿Servicio Universal de Salud?, Sin camas, doctores ni presupuesto para atender 47 millones de mexicanos sin seguridad social

Un doctor observa la fila de enfermos que esperan ser atendidos. (Daniel Augusto)

El Servicio Universal de Salud que anunció la presidenta Claudia Sheinbaum --, cuyo proceso arranca este lunes con la credencialización—enfrenta un golpe de realidad: falta de infraestructura, de personal médico, desabasto de medicamentos e incluso de camas para atender a más de 47 millones de mexicanos sin acceso a seguridad social que se pretende sumar a las 63.8 millones de personas con algún tipo de afiliación ya sea al IMSS, ISSSTE o Pemex.

La cifra de mexicanos sin acceso a servicios de salud se disparó al doble en el último sexenio de Andrés Manuel López Obrador: de 22 millones de personas que carecían de afiliación a servicios públicos de salud en 2018, se duplicó a 47 millones en 2024, según datos del INEGI, lo que evidencia un retroceso en la cobertura de salud en los últimos 6 años, según un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP)

Avanzar en materia de cobertura universal depende no sólo de afiliar a millones de mexicanos, sino también de la disponibilidad de recursos físicos, humanos y financieros para responder a la demanda de atención en salud que se oferta, advierte el documento

Eso sin contar que a nivel geográfico, la afiliación presenta diferencias entre entidades pues los estados con mayor empleo formal, como Nuevo León y Coahuila, registran mayores niveles de afiliación, mientras que en el sur se observan mayores proporciones de población sin cobertura. Destaca Chiapas, donde cerca de dos terceras partes de la población no reportan afiliación a algún sistema público de salud .

La falta de acceso a servicios de salud se situó como una de las carencias sociales más importantes en 2024, solo por debajo de la seguridad social.

El Estado de México, Chiapas y Veracruz concentran el mayor número de personas sin acceso a servicios médicos.

En 2024, 30.6 millones de personas en zonas urbanas carecían de servicios, mientras que en el ámbito rural la cifra alcanzaba 13.9 millones.

El reto no es menor para este ambicioso programa pues respecto a los países miembros de la OCDE, México presenta menores niveles en la mayoría de los subsistemas claves para la salud; falta de camas, personal médico, , infraestructura y presupuesto.

En el caso de IMSS-Bienestar, los indicadores son aún más bajos, lo que refleja las limitaciones de infraestructura y personal disponibles para atender a la población sin seguridad social.

De hecho, la composición del gasto público muestra una mayor proporción destinada a la población con seguridad social; entre 2018 y 2024, alrededor de 54 % a 56 % del gasto público en salud se dirigió a este grupo,.

Mientras que para la población sin seguridad social solo se destinó entre 44 % y 46 % del presupuesto.

SIN CAMAS NI DOCTORES

La disponibilidad de recursos físicos y humanos es clave para garantizar el acceso efectivo a los servicios de salud.

No obstante apenas hay 0.7 camas totales de hospital por cada mil derechohabiente, muy lejos de las 4.7 que establece la OCDE.

Personal médico hay 2.3 doctores por cada mil derechohabientes, cuando la OCDE establece un mínimo de 3.7.

Mientras que personal de enfermería tenemos 2.7 enfermeros por cada mil derechohabientes mientras que la OCDE establece un parámetro de 9.2.

Pero aún entre las instituciones de salud en México existen diferencias en la disponibilidad de camas hospitalarias y personal sanitario.

El IMSS, por ejemplo, presenta menores niveles de camas por cada mil personas, mientras que instituciones como el ISSSTE y Pemex registran mayor disponibilidad de infraestructura y personal médico.

Respecto a los países miembros de la OCDE, México presenta menores niveles en la mayoría de los subsistemas.

En el caso de IMSS-Bienestar, los indicadores también se sitúan por debajo de estos valores, lo que refleja las limitaciones de infraestructura y personal disponibles para atender a la población sin seguridad social.

Pero las personas sin seguridad social también están rezagadas en gasto per cápita en salud

En términos reales, una persona que tiene acceso a los servicios de salud de Pemex tiene 3.5 veces más el gasto per cápita que una persona sin seguridad social.

Para 2026, esta desigualdad se eleva a 6.3 veces más debido a la caída en el gasto per cápita de las personas con IMSS Bienestar

Aunque el gasto público continúa siendo la principal fuente de recursos, los hogares absorben una proporción considerable de los costos de atención mediante pagos directos por consultas, medicamentos y otros insumos.

El CIEP considera que para que esta transición contribuya efectivamente a la cobertura universal será necesario acompañarla con mayor inversión en infraestructura, personal médico y sistemas de información que permitan monitorear el acceso y el desempeño del sistema nacional de salud.

Tendencias