
El Senado aprobó un paquete legislativo que redefine el marco jurídico del sector audiovisual en México y fortalece la protección de los derechos laborales y de autor de artistas intérpretes, particularmente frente al uso de tecnologías como la inteligencia artificial.
Por un lado, el pleno avaló la expedición de la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, con lo que se abroga la Ley Federal de Cinematografía vigente desde 1992.
La nueva ley busca reordenar el marco legal del sector frente a los cambios tecnológicos, económicos y culturales de las últimas décadas y con ello, ampliar la presencia del cine nacional en salas y plataformas.
La reforma aprobada mantiene la cuota mínima de 10% de tiempo de pantalla para obras cinematográficas nacionales, horarios equitativos, un periodo mínimo de exhibición de 14 días para estrenos mexicanos.
Asimismo la obligación para las plataformas de video bajo demanda de mantener una sección destacada y permanente para obras nacionales.
El dictamen también incorpora criterios de accesibilidad, con subtítulos, autodescripción y herramientas tecnológicas para personas con discapacidad auditiva y visual.
Asimismo, se establece la obligación del Estado de rescatar, restaurar y preservar el patrimonio cinematográfico nacional, al tiempo que se promueve la diversidad cultural con pleno respeto a la libertad de expresión.
La ley también busca fortalecer a la industria cinematográfica nacional mediante políticas que impulsen su desarrollo y fomentar la formación audiovisual como parte del derecho a la educación y la cultura, ampliando así el alcance social del sector.
En los artículos transitorios se establece la abrogación formal de la legislación anterior publicada en diciembre de 1992, y se fija un plazo de hasta 180 días hábiles para que el Ejecutivo federal emita el reglamento correspondiente.
Además, la Secretaría de Gobernación contará con 220 días hábiles para adecuar lineamientos y disposiciones, mientras que diversas entidades del sector —como el Instituto Mexicano de Cinematografía, el Centro de Capacitación Cinematográfica, Estudios Churubusco y la Cineteca Nacional— deberán ajustar sus instrumentos normativos en un plazo no mayor a 180 días.
DERECHOS DE AUTOR
En paralelo, el Senado aprobó reformas a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley Federal del Derecho de Autor enfocadas en proteger a las personas trabajadoras artistas intérpretes o ejecutantes, especialmente frente al uso no autorizado de sus voces e imágenes mediante herramientas de inteligencia artificial.
La reforma establece que cualquier reproducción total o parcial de interpretaciones requerirá el consentimiento expreso, libre e informado del artista, así como una remuneración acordada.
De lo contrario, se impondrán sanciones que van de 50 a 100 Unidades de Medida y Actualización (UMA), las cuales podrán duplicarse en caso de reincidencia.
Asimismo, se precisa que la imagen y la voz de una persona, así como los personajes que interprete, solo podrán utilizarse con autorización expresa y bajo las condiciones pactadas, por lo que cualquier uso distinto deberá contar con un nuevo consentimiento y pago.
También se reconoce el derecho de los artistas a autorizar o prohibir la modificación, imitación o transformación de sus interpretaciones mediante sistemas de inteligencia artificial.
Otro aspecto relevante es que los contratos entre artistas y productores no incluirán automáticamente el uso de inteligencia artificial para recrear imágenes o sonidos basados en sus interpretaciones, salvo que se acuerde explícitamente.
Además, en caso de ambigüedad contractual, prevalecerá la interpretación más favorable para el artista.
Las reformas también contemplan mecanismos alternativos de solución de controversias ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor, así como la regulación de contratos publicitarios vinculados con la explotación de interpretaciones.
Con estas aprobaciones, el Senado busca actualizar el marco legal frente a los desafíos tecnológicos y culturales contemporáneos, al tiempo que fortalece la protección de los derechos de los creadores y trabajadores del sector audiovisual en México.