
La cuenta regresiva para cumplir con el registro nacional de telefonía móvil ordenado por el Gobierno Federal antes del 30 de junio avanza a cuenta gotas, y las distintas empresas de telefonía en el país ven con pesimismo que se pueda llegar a la meta de inscribir a más de 153 millones de líneas activas como establece el programa de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), ya que hasta el momento hay un registro de 26.5 millones de líneas, equivalente a 17.3 por ciento, por lo que para cumplir con la meta y cubrir el 82.7 por ciento faltante, se necesita que todos los días se inscriban 1.3 millones de usuarios, lo que ven casi imposible.
A menos de tres meses para que culmine este programa, bajo advertencia de que a quienes no cumplan se les suspenderá el servicio hasta que cubran el requisito, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), encargada de verificar su cumplimiento, no ha publicado aún un desglose numérico exacto sobre los registros en los 32 estados del país, por lo que son las propias empresas telefónicas como Telcel, AT&T, Movistar y Bait, entre otras, las que han presentado reportes sobre los avances de este registro.
La CRT reitera que no habrá prórroga para el registro de las líneas de telefonía, por lo que las que no estén vinculadas con las distintas empresas responsables del servicio, a partir del 1 de julio próximo entrarán en un periodo de suspensión temporal.
Las compañías de telefonía que ofrecen su servicio en el país reportan que desde el pasado 9 de enero cuando entró en vigor esta medida y hasta la fecha, de un universo de 153 millones de líneas, sólo han cumplido con el requisito 26.5 millones.
Los reportes de las empresas refieren que las entidades con la mayor concentración de registros y con avance en el trámite son Ciudad de México, que encabeza con el volumen total, seguida por el Estado de México y detrás aparecen Jalisco y Nuevo León.
Otros estados que avanzan de manera importante con el cumplimiento del trámite son Sonora, Tamaulipas, Chihuahua, Aguascalientes, Querétaro y Quintana Roo, que son los que completan el “Top 10” con mayor actividad de registros de líneas.
En la otra cara de la moneda, los estados con el menor número de registros son Chiapas, Oaxaca y Guerrero, siendo estas y otras entidades del sur del país las que presentan el mayor rezago debido a la baja penetración de centros de atención física y por las dificultades de conectividad en zonas rurales.
Rezago
Las compañías que ofrecen el servicio de telefonía móvil ven con pesimismo, a menos de tres meses para que termine el plazo marcado por las autoridades federales, que difícilmente se cumplirá con el registro total, ya que en cuatro meses que lleva el programa, sólo se ha cubierto el registro de 26.5 millones de líneas, lo que equivale a 321 mil por día, una cifra insuficiente para evitar la suspensión masiva de líneas a partir del 1 de julio, por lo que para cubrir con la cuota universal se requerirá de un registro diario de 1.3 millones de líneas.
En lo que respecta a los registros de líneas por empresa que ofrece este servicio, Telcel encabeza la lista con el mayor número de usuarios registrados en cifras absolutas, seguido por AT&T y Movistar.
De acuerdo con el reporte de estas compañías, Telcel reporta hasta ahora un 18% de su base de usuarios con registro, es decir, 15 millones de los 83.4 millones de líneas.
En segundo lugar aparecen AT&T y Movistar, con cumplimiento proporcional de los registros y casi a la par en el trámite de sus usuarios, con cifras totales menores con 4 millones y 3.6 millones de líneas registradas, respectivamente.
En el cuarto lugar aparece BAIT, de la empresa Walmart y que ha ido ganando terreno y clientes de otras telefónicas de menor peso, con unos 2.5 millones de líneas, mientras que el millón 400 mil líneas restantes las tienen otras empresas que en menor proporción ofrecen el servicio.
En conjunto, se han validado 26.5 millones de líneas de un total de 153 millones, donde la mayoría de los registros provienen del sector de pospago, que es el de las empresas que ya contaban con la documentación de los clientes, mientras que el rezago masivo persiste en las líneas de prepago.
Desconfianza
Desde la puesta en marcha de este registro obligatorio, la medida ha enfrentado varios obstáculos, debido al temor y desconfianza que hay por la filtración de datos personales y al historial de intentos fallidos.
Diversos colectivos de derechos digitales como Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), Derechos Digitales (ONG), Article 19 MX-CA y Enjambre Digital, así como organizaciones civiles y expertos en ciberseguridad han expresado su rechazo y llamado a la precaución respecto al registro obligatorio de líneas telefónicas móviles en el país, bajo el argumento de graves riesgos para la privacidad y seguridad de los usuarios.
La medida obliga a vincular cada número celular con la CURP y datos biométricos del titular (como la huella dactilar o reconocimiento facial), con la finalidad de combatir delitos como la extorsión; sin embargo, las voces críticas señalan riesgos significativos como:
Vulnerabilidad de Datos, y es que está el antecedente del Renaut en 2009, en la administración de Felipe Calderón y que fue un fracaso debido al robo de la base de datos con más de 100 millones de archivos y que fue puesta a la venta en el mercado negro. Ya se han reportado fallas en las plataformas de registro que permiten el acceso a datos sensibles (nombre, CURP, RFC) de usuarios sin necesidad de ser el titular.
El antecedente más cercano de estos registros fue el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Panaut), proyecto aprobado en 2021 durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador y declarado inconstitucional por la SCJN en abril de 2022, por violar la privacidad y protección de datos biométricos de los usuarios.
Otro punto que ha creado desconfianza es la falla en seguridad, y es que de acuerdo con expertos, esta medida no reduce la delincuencia, ya que los extorsionadores suelen utilizar plataformas digitales fuera de esta regulación o números de prepago desechables.
RIESGO
A estos factores se suman el riesgo de acoso y el robo, ya que la medida de registro obligatorio de líneas podría incrementar el robo de teléfonos celulares y la clonación de tarjetas SIM, facilitando que delincuentes utilicen identidades ajenas. Además de que si el usuario, en caso de ser víctima del robo de su teléfono, se vería en la pesadilla de acudir a denunciar lo ocurrido ante el ministerio Público, entre del Poder Judicial que ha brillado por más quejas que por resolver asuntos pendientes.
Otro factor que ha influido en la desconfianza para cumplir con el trámite son las dificultades técnicas y burocráticas, ya que de acuerdo con reportes y quejas de los usuarios, se registran fallas en las plataformas de las operadoras del servicio, así como la exigencia de una CURP certificada y documentos vigentes que muchos usuarios no poseen o no pueden validar fácilmente.
A este freno se suma la logística en prepago, toda vez que la enorme cantidad de líneas prepago activas dificulta la vinculación rápida de identidades, lo que ha derivado en que millones de usuarios con este tipo de servicio no hayan cubierto el requisito.
La Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) han solicitado frenar esta medida debido a la falta de salvaguardas para proteger la información personal y la falta de evidencia de que el registro reduzca efectivamente la criminalidad.
El registro de telefonía móvil en enero pasado, es una reforma a la Ley de Telecomunicaciones aprobada en junio de 2025 para combatir varios delitos, busca vincular cada número de teléfono celular o móvil con la Clave Única de Registro de Población (CURP) del usuario y combatir delitos. Además, esta medida busca eliminar el anonimato en las telecomunicaciones, fortalecer la seguridad pública y evitar la suspensión del servicio, la cual conlleva la pérdida de llamadas, mensajes y datos generales del usuario.