
Frente al panorama de hambruna que existe, distintos sectores de la industria alimentaria nacional han comenzado a fortalecer estrategias para atender el hambre infantil desde un enfoque integral.
Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), más de 25 millones de personas viven con carencia por acceso a la alimentación y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF advierten que 1 de cada 8 niñas y niños menores de cinco años presenta desnutrición crónica en el país.
Jack Landsmanas al frente de Corporativo Kosmos ha consolidado una serie de iniciativas orientadas a combatir el hambre infantil en México, particularmente entre aquellos menores que viven en condiciones de abandono o situación de calle. Impulsa acciones que buscan transformar realidades marcadas por la carencia y la vulnerabilidad.
Compromiso con la niñez mexicana
En el marco del Día Internacional de los Niños de la Calle, el directivo reafirma su compromiso con uno de los sectores más vulnerables de la sociedad, la infancia que vive sin un entorno familiar seguro.
El coorporativo Kosmos a través de la Fundación Pablo Landsmanas, impulsa acciones concretas para combatir el hambre infantil y dignificar la vida de miles de menores en el país.
Jack Landsmanas ha promovido una visión empresarial con profundo sentido social, en la que el éxito corporativo se traduce también en bienestar colectivo.
Sus iniciativas se ven reflejadas mediante programas de donación de alimentos, comedores comunitarios y alianzas con organizaciones civiles que trabajan directamente con niños en situación de abandono.
Además impulsa acciones que no solo buscan atender la necesidad inmediata de alimento, sino también generan condiciones de acompañamiento y desarrollo, tale como la entrega de raciones balanceadas, capacitación en temas de nutrición y colaboración con instituciones que brindan atención psicológica y educativa a menores en riesgo.
Para el directivo, combatir el hambre infantil no es solo una causa filantrópica, sino una responsabilidad compartida que requiere la participación constante del sector privado, el gobierno y la sociedad civil.