
La gobernadora del Banco de México (Banxico), Victoria Rodríguez Ceja, reconoció que la negociación del T-Mec que está en marcha ha generado incertidumbre en el país pero aún con ello aseguró que la inflación en el país se encamina a un descenso gradual para converger a la meta permanente de 3% hacia el segundo trimestre de 2027.
Sostuvo que México tiene fundamentos macroeconómicos fuertes y estabilidad del sistema financiero para enfrentar los choques internos y externos derivado de aranceles, guerras y alzas en los energéticos para mantener la estabilidad de precios en el país.
“México cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos para enfrentar los retos que se presenten”, aseguró
Asimismo, Rodríguez Ceja buscó tranquilizar la inquietud que ha generado en sectores importantes del país e incluso en algunos senadores el amago del gobierno estadounidense de terminar el T-MEC y pidió “no adelantar vísperas”.
Recordó la importancia de la relación comercial entre ambos países lo que será determinante en la decisión final de mantener este acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
De hecho aseveró que de mantenerse el T-MEC contribuirá a reducir la incertidumbre que han frenado las inversiones en el país.
Recalcó que el Banco de México se mantendrá atento a los vaivenes y choques económicos y garantizó que se aplicará la política monetaria que sea necesaria para llevar la inflación al 3% a mediados del 2027.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Hacienda y Crédito Público del Senado, la titular del banco central subrayó que el mandato prioritario de la institución, es preservar el poder adquisitivo de la moneda.
Rodríguez Ceja explicó que, si bien la inflación ha enfrentado choques recientes —como aumentos en precios de alimentos, ajustes fiscales y presiones en energéticos por el conflicto en Medio Oriente—, las expectativas de largo plazo se mantienen ancladas, lo que permite prever una trayectoria descendente.
En este contexto, consideró importante las medidas que ha tomado el gobierno mexicano para frenar el alza de los combustibles por la guerra en Medio Oriente y reconoció que esa decisión ha sido clave para mitigar el impacto de esos incrementos.
Incluso defendió que esa medida no solo se hace en México sin que varios países también aplican medidas similares para evitar el alza en los combustibles.
A lo largo de su comparecencia, Rodríguez Ceja detalló que tras cerrar 2025 en 3.69%, la inflación repuntó a 4.53% en la primera quincena de abril de 2026, impulsada principalmente por incrementos transitorios en frutas y verduras.
No obstante, destacó que la inflación subyacente —indicador clave para la política monetaria— ha mostrado una tendencia a la baja, al ubicarse en 4.27% en el mismo periodo.
“La inflación general y la subyacente muestran ya señales de descenso a partir del segundo trimestre de este año, y se espera que ambas converjan a 3% en el segundo trimestre de 2027”, señaló.
La gobernadora indicó que el banco central ha transitado hacia una fase de normalización monetaria, tras el episodio inflacionario derivado de la pandemia.
En ese sentido, recordó que durante 2025 se realizaron recortes a la tasa de interés de referencia hasta ubicarla en 7% al cierre del año.
En 2026, tras mantener la tasa sin cambios en febrero, en marzo se aplicó un nuevo recorte de 25 puntos base, dejando la tasa en 6.75%.
Rodríguez Ceja anticipó que el ciclo de reducciones podría estar cerca de concluir, con la posibilidad de un último ajuste dependiendo de la evolución económica.
“La postura monetaria actual es congruente con la convergencia de la inflación a la meta y con los retos derivados del entorno global”, afirmó.
INCERTIDUMBRE
En su diagnóstico, la gobernadora advirtió que el entorno internacional sigue marcado por alta incertidumbre, derivada de tensiones geopolíticas, particularmente en Medio Oriente, así como cambios en políticas comerciales globales.
Estos factores, explicó, representan riesgos tanto al alza como a la baja para la inflación. Por un lado, el encarecimiento de energéticos podría presionar los precios; por otro, una desaceleración económica global podría moderarlos.
Asimismo, señaló que el crecimiento mundial para 2026 se ha revisado ligeramente a la baja, mientras que la inflación global sigue enfrentando obstáculos, especialmente por la persistencia en el sector servicios.
En el ámbito interno, Rodríguez Ceja indicó que la economía mexicana creció 0.6% en 2025, reflejando una desaceleración respecto a años previos, afectada por debilidad en la inversión y menor dinamismo del consumo.
Para 2026, se prevé una recuperación moderada, aunque persistirá la holgura económica, lo que limita presiones inflacionarias desde la demanda.