
En un contexto internacional marcado por conflictos, tensiones geopolíticas y desafíos globales, autoridades académicas y diplomáticas de México y España se reunieron en el Antiguo Colegio de San Ildefonso para reflexionar sobre la importancia de una política exterior centrada en el ser humano, el diálogo y la cooperación entre naciones.
El evento fue encabezado por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Reino de España, José Manuel Albares, quien impartió la conferencia magistral titulada “España, una política exterior humanista”. La actividad contó también con la presencia del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Banegas, así como de autoridades universitarias y representantes diplomáticos.
Durante su intervención, el rector de la UNAM destacó la importancia histórica y cultural que une a México y España, señalando que ambos países comparten una relación profunda basada en la lengua, la educación y los valores humanistas. Subrayó que esta relación no solo pertenece al pasado, sino que continúa fortaleciéndose mediante el intercambio académico y la cooperación institucional.

“El vínculo entre México y España se renueva constantemente gracias al intercambio de estudiantes, académicos y proyectos conjuntos que permiten enfrentar los retos del siglo XXI”, expresó Lomelí Banegas. De acuerdo con datos compartidos en el evento, la UNAM mantiene más de 100 acuerdos activos con instituciones españolas, además de un flujo constante de estudiantes entre ambos países en los últimos años, lo que refleja una relación sólida y en crecimiento.
Por su parte, el ministro español enfatizó que el mundo atraviesa un momento complejo, caracterizado por conflictos armados, desigualdades sociales y cambios tecnológicos acelerados. Ante este panorama, señaló que la política exterior debe basarse en valores como la dignidad humana, la paz, el respeto a los derechos humanos y la cooperación internacional.

“Vivimos tiempos de incertidumbre, pero también es cuando más necesitamos principios firmes que guíen nuestras acciones. La política exterior no puede basarse solo en intereses, debe tener un sentido humano”, afirmó.
El funcionario también hizo referencia a diversos conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania, la violencia en Medio Oriente y las crisis en otras regiones del mundo, señalando que estos no son hechos aislados, sino parte de un escenario global interconectado.
En este sentido, advirtió que el uso de la violencia como herramienta política representa un retroceso para la humanidad, y reiteró la importancia del multilateralismo como vía para resolver los conflictos.
“La mayoría de los países seguimos creyendo en el diálogo, en la cooperación y en la paz como el único camino posible”, sostuvo.

Asimismo, destacó el papel de organismos internacionales como las Naciones Unidas, aunque reconoció la necesidad de reformarlos para hacerlos más representativos y eficaces ante los retos actuales. Entre las propuestas mencionadas, destacó la importancia de democratizar el Consejo de Seguridad y avanzar hacia una mayor inclusión global.
Otro de los temas abordados fue la relevancia del idioma español como herramienta de unión entre países. El ministro resaltó que más de 500 millones de personas hablan español como lengua materna, lo que representa una oportunidad para fortalecer la cooperación cultural, política y económica entre naciones.
“El español no solo es un idioma, es un puente que nos conecta y nos permite construir una diplomacia basada en la palabra y el entendimiento”, expresó.
Durante la conferencia, también se destacó la relación estratégica entre México y la Unión Europea, así como la importancia de los acuerdos internacionales que buscan fortalecer el comercio, la cooperación y el desarrollo sostenible.

En la parte final del evento, se recordó el papel histórico de México durante el exilio español en el siglo XX, particularmente durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, quien brindó refugio a miles de ciudadanos españoles. Este hecho fue reconocido como un símbolo de solidaridad y fraternidad entre ambos pueblos.
“El vínculo entre México y España no solo es institucional, también está construido sobre historias humanas, familiares y culturales que nos unen profundamente”, se mencionó.
En una sesión de preguntas y respuestas, estudiantes presentes cuestionaron sobre las consecuencias de las guerras en el mundo actual. En respuesta, el ministro explicó que los conflictos no solo afectan a los países involucrados, sino que tienen repercusiones globales, como el aumento de refugiados, impactos económicos y daños ambientales. También señaló que las guerras generan consecuencias morales, al debilitar el sistema internacional y poner en riesgo valores fundamentales como la paz y la justicia.

Finalmente, hizo un llamado a las nuevas generaciones a mantener la confianza en el diálogo y la cooperación como herramientas para construir un mejor futuro.
“No es tiempo de resignarse, es tiempo de actuar con determinación y defender los valores que nos unen como humanidad”, concluyó.
El evento dejó en claro que, ante los desafíos globales, la educación, la diplomacia y la cooperación internacional juegan un papel clave para promover soluciones pacíficas y sostenibles, reforzando al mismo tiempo los lazos históricos entre México y España.