
La presidenta Claudia Sheinbaum ha intensificado en lo que va de 2026 una serie de movimientos estratégicos en su gabinete que configuran un auténtico “enroque presidencial”, con el que busca consolidar control político, responder a presiones internas y ajustar áreas clave del Gobierno rumbo a las elecciones intermedias de 2027, así como a las presiones del vecino del norte.
Los cambios en secretarías como Relaciones Exteriores, Bienestar y ahora Agricultura son, ante todo, una reconfiguración de fondo que también se entrelaza con el reacomodo del partido Morena y la centralización de decisiones en el Ejecutivo, para navegar y resistir las presiones internas y externas, en un contexto de constantes agresiones por parte de la Administración de Donald Trump.
En total, en el último mes, hubo cinco cambios en el Gabinete de la presidenta Sheinbaum, los cuales son los siguientes;
- Roberto Velasco sustituyó a Juan Ramón de la Fuente en la SRE
- Citlali Hernández dejó la Secretaría de las Mujeres para irse a Morena; aún no tiene sustituta.
- Ariadna Montiel dejó la Secretaría del Bienestar para irse a Morena; fue sustituida por Leticia Ramírez, ex titular de la SEP.
- Julio Berdegué salió de la Secretaría de Agricultura; llega Columba López como relevo.
- Esthela Damián deja la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República para busca candidatura a Guerrero; la suplirá Luisa María Alcalde, quien deja su puesto como dirigente de Morena.
Sale Juan Ramón de la Fuente de la Cancillería; entra Roberto Velasco... y un nuevo embajador
Uno de los movimientos más relevantes ocurrió en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), donde Juan Ramón de la Fuente dejó el cargo por motivos de salud y fue sustituido por Roberto Velasco Álvarez, un perfil técnico que ya operaba la relación con América del Norte.
Este relevo apunta a mantener continuidad en un contexto internacional complejo, marcado por la revisión del T-MEC y tensiones con Estados Unidos.
En paralelo, la política exterior también se reconfiguró con el nombramiento de un nuevo embajador en Washington, Roberto Lazzeri, un perfil con experiencia en materia financiera, en sustitución de Esteban Moctezuma.
Y reconfiguran la Secretaria de Economía de cara al T-Mec; Santiago Niceto deja el IMPI
Entretanto, en la Secretaría de Economia, encabezada por Marcelo Ebrard, antiguo mentor de Roberto Velasco, el gobierno de Claudia Sheinbaum también movió piezas clave en áreas estratégicas vinculadas al T-MEC y la política industrial.
Santiago Nieto dejó la dirección del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, cargo que ahora ocupa Vidal Llerenas Morales, exsubsecretario de Industria y Comercio, con trayectoria legislativa y en gobiernos locales, quien será responsable de los temas de propiedad industrial en la revisión del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá.
El ajuste incluye además la llegada de Ximena Escobedo Juárez como subsecretaria de Industria y Comercio; Carlos Javier Castillo Pérez al frente de la Unidad de Desarrollo Productivo; Luis Enrique Vázquez Rodríguez en Industrias Pesadas y de Alta Tecnología; y María Idalia Salgado Hernández como directora general de Facilitación Comercial y Comercio Exterior.

Volantazo en Morena: sale Luisa María Alcalde... y se perfila Ariadna Montiel como nueva dirigente
En el frente interno, uno de los cambios más políticos se dio en la Secretaría del Bienestar. Ariadna Montiel dejó el cargo para perfilarse como la nueva dirigente de Morena, cargo para el que será electa en el próximo Consejo Nacional de Morena, a celebrarse este domingo 3 de mayo.
La funcionaria fue sustituida por Leticia Ramírez Amaya, una figura cercana al obradorismo, fue la encargada de la atención ciudadana en la Casa de Transición en 2018, cargo que repitió en Palacio Nacional para luego desempeñarse como titular de la Secretaría de Educación Pública en la recta final del sexenio pasado.
Ramírez, que es una obradorista convencida, maestra de formación y cercana a la lucha social, llega a una dependencia, la del Bienestar, que concentra los programas sociales, considerados el corazón del proyecto de la llamada Cuarta Transformación y una herramienta clave de operación territorial y electoral.
En tanto, Luisa María Alcalde, ante la inminente llegada de Ariadna Montiel, quien también es una obradorista de cepa, dejó la dirigencia de Morena para desempeñarse como la nueva Consejera Jurídica en el Gabinete de Sheinbaum, cargo que quedó vacante tras la salida de Esthela Damián, quien busca la candidatura a la gubernatura de Guerrero.

Ajuste en la Secretaría de Agricultura: se va Julio Berdegué; llega Columba López
El cambio más reciente y quizá sorpresivo en el Gabinete presidencial, ocurrió este 1 de mayo de 2026 con la renuncia de Julio Berdegué a la Secretaría de Agricultura.
Su salida se dio en medio de tensiones en el sector rural, marcadas por protestas, presión de productores e inflación alimentaria.
En su lugar, la presidenta nombró a Columba López Gutiérrez, agroecóloga con más de 30 años de experiencia, quien se convierte en la primera mujer en encabezar la política agrícola del país.
Su perfil técnico y su paso previo por programas de desarrollo rural apuntan a una apuesta por continuidad operativa, no obstante, con un enfoque social y territorial más marcado, donde el objetivo más importante es lograr la soberanía alimentaria, apaciguar a los productores, así como la lucha por proteger las especies nativas de maíz ante el glifosato, una de las tensiones comerciales más grandes con Estados Unidos.

Estos movimientos por parte de la presidenta, en medio de aguas turbulentas, arrojan que el gabinete de Sheinbaum está en plena reconfiguración en un contexto de negociación del T-MEC, de las presiones tanto judiciales como económicas y políticas por parte del Gobierno de Trump, como la reciente solicitud de extradición del gobernador Rubén Rocha, acusado de narcotráfico, además de los comicios intermedios del siguiente año, en los que la autodenominada Cuarta Transformación buscará mantener la mayoría absoluta.
En medio de espectros, Sheinbaum ajusta su Administración a menos de dos años de haber sido electa... pero con mayores retos, quizá, que los que enfrentaron gobiernos previos. Quizá no haya COVID, pero Trump se halla más virulento que nunca. Ergo, más que simples relevos, el “golpe de timón” es, ante todo, una estrategia de concentración de poder, control partidista y ajuste fino en áreas sensibles, como política exterior, programas sociales y campo, en un momento en el que el Gobierno enfrenta presiones externas, tensiones internas (como los choques que ha habido entre Morena con sus aliados el Verde y el PT) y el desafío de mantener la hegemonía política en 2027.