
El uso excesivo de audífonos está envejeciendo prematuramente el oído de los jóvenes mexicanos y provocando una crisis de sordera irreversible en una generación que ya presenta audición propia de la tercera edad, advirtió el doctor Francisco Javier Saynes Marín.
El otorrinolaringólogo del Hospital Ángeles Metropolitano y expresidente de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SMORLCCC), sostuvo que subir el volumen máximo de los audífonos por tiempos prolongados provoca pérdida de la audición paulatina debido al trauma físico y metabólico de la cóclea.
Lo anterior, abundó, ha ocasionado que en todo el mundo se registren ya, niveles preocupantes de pérdida de la audición discapacitante con 430 millones de personas.
El especialista señaló que el daño auditivo se produce porque las células encargadas de transmitir el sonido se doblan o se rompen por la fuerza del ruido excesivo que genera la muerte celular de manera permanente.
Ante ello, resaltó que con base en estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1,100 millones de jóvenes de entre 12 y 35 años están en riesgo de perder la audición debido a prácticas auditivas poco seguras, en tanto que, en nuestro país, las estimaciones indican que alrededor de 2.3 millones de personas viven con un grado de discapacidad auditiva de las cuales cerca de 250 mil presentan sordera total.
En relación al tipo de audífonos que se usen, y el daño que ocasionan, el doctor Saynes Marín precisa que, el volumen y la duración son los factores críticos, sin embargo, se debe tomar en cuenta que también el diseño del auricular condiciona un mayor riesgo, tal es el caso de los audífonos que se insertan dentro del oído, los cuales generan más daño ya que proyectan el sonido de manera directa y ofrecen poco aislamiento, lo que induce a la persona a subir el volumen al máximo.
El experto recomendó a la población mitigar los riesgos para una escucha segura adoptando la regla del 60/60, es decir que el volumen no debe superar el 60% de la capacidad máxima del dispositivo y no utilizar por más de 60 minutos continuos.
Recomendó además, usar auriculares que permitan la cancelación del ruido para evitar subir el volumen en ambientes ruidosos y elegir modelos de diadema sobre los intraurales que se insertan en el oído.
El especialista recomendó a la población estar atenta a síntomas tempranos de la pérdida auditiva, como: dificultad para entender conversaciones en ambientes ruidosos, presencia de zumbidos o ruidos persistentes, sensación de oído lleno o fatiga auditiva tras estar en lugares concurridos.
“Si notas que necesitas subir el volumen de la televisión o pides que te repitan las palabras de manera constante, es necesario acudir a una evaluación audiométrica”, ya que, la intervención oportuna y cambio de hábitos en el uso de tecnologías son las únicas herramientas para frenar la tendencia ya que la pérdida auditiva está ligada al aislamiento social, la depresión y el deterioro cognitivo temprano.