Ante el incremento de temperaturas durante la temporada primavera-verano en México, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural hizo un llamado a la población para cuidar su salud mediante el consumo de frutas y verduras de temporada, como una forma natural de prevenir golpes de calor y deshidratación.
De acuerdo con la dependencia federal, durante los meses más calurosos del año aumentan los riesgos de afectaciones a la salud relacionadas con el calor, como insolación, calambres y enfermedades estomacales. Estas condiciones se presentan principalmente por la exposción prolongada a altas temperaturas y la falta de hidratación adecuada.
En este contexto, se recomienda incluir en la fiesta frutas como el melón, la piña y la sandía, ya que contienen un alto porcentaje de agua, además de vitaminas, minerales y electrolitos que ayudan a mantener el equilibrio del organismo. Estas frutas no solo contribuyen a la hidratación, sino que también favorecen la digestión y fortalecen el sistema inmunológico.
Otro punto significativo es que los productos de temporada suelen ser más accesibles económicamente y fáciles de encontrar en mercados, tianguis y supermercados, debido a su alta disponibilidad. Esto permite que más personas puedan incorporarlos a su alimentación sin afectar su economía familiar.
Especialistas señakan que una alimentación abundante en frutas y verduras frescas es clave para enfrentar las altas temperaturas, ya que estos alimentos ayudan a regular la temperatura corporal y aportan nutruientes escenciales. Además, se recomienda evitar comidas pesadas o con alto contenido de grasas, ya que dificulta la digestión y pueden aumentar la sensacióndificultan de calor.
Por otro lado, autoridades de salud sugieren completar estas medidas con hábitos preventivos como beber suficiente agua, evitar la exposición directa al sol en las horas de mayor intensidad, entre las 11:00 y las 15:00 horas, y utilizar ropa ligera y de colores claros.
El golpe de calor es una condición grave que ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura, lo que puede provocar síntomas como mareo, confusión, piel seca y caliente, e incluso pérdida del conocimiento. Por ello, es fundamental actuar de manera preventiva, especialmente en grupos vulnerables como niñas, niños y adultos mayores.
Finalmente, las autoridades reiteraron la importancia de adoptar una cultura de prevención durante la temporada de calor, destacando que acciones mínimas, como mejorar la alimentación y mantenerse hidratado, pueden marcar la diferencia en la salud de las personas.