
La presidenta Claudia Sheinbaum, manifestó que el mejor símbolo de amistad entre México y Estados Unidos, son las y los paisanos que viven al vivir allá y que fortalecen la economía de ambos países.
En esta misma idea, Ana Valdez, Directora Ejecutiva de The Latino Donor Collaborative (LDC); organización sin fin de lucro cuyo objetivo es resaltar la influencia económica y social de los latinos en Estados Unidos, explicó que 2.3 billones de dólares del PIB estadounidense es producido por los mexicanos. Además comentó que mientras que el 69 por ciento de los paisanos tienen un trabajo, sólo el 63 por ciento de los estadounidenses cuentan con uno.
En Estados Unidos hay 38 millones de personas de origen mexicano, de los cuales únicamente el 10 por ciento son indocumentados. Aproximadamente, en los últimos 10 años se ha vuelto evidente una disminución de migración mexicana al país norteamericano, lo que significa que la mayoría son hijos de migrantes que obtuvieron su nacionalidad en el momento en el que nacieron.
Sin embargo, Ana también enfatizó acerca de algo importante en relación a las cifras que presentó, pues dejó en claro que no disminuyen el momento de tensión que están pasando los México-americanos.
Como parte del mismo reporte, mencionó el poder del consumo, debido a que, si bien el PIB es una forma importante de medir una economía, en Estados Unidos, esta se basa en consumo “no en productividad”.
El año pasado, ante las políticas migratorias del presidente Donald Trump y el miedo que generan, los presidentes de las cadenas de restaurantes, centros comerciales y más, comenzaron a mencionar que tenían que encontrar la manera en la que convencer a la gente de pedir menos comida para que la consuman en sus hogares y que en lugar de eso salgan más. Siete meses después, fueron las y los mexicanos quienes realmente reactivaron las actividades, evitando una posible crisis.
Los tres estados que recientemente se han convertido en el principal motor de crecimiento de Estados Unidos son Texas, California y Nuevo México, apoyados por la fuerza de trabajo mexicana-americana. Si California fuera un economía independiente sería la quinta más grande del mundo, empero no podría posicionarse en ese puesto si no fuera por el aporte de los paisanos. “Y fue por muchos años el destino más importante para los inmigrantes mexicanos”, resaltó Valdez.
Los mismo pasa con Texas, debido a que en los últimos cinco años, el triángulo entre Austin, San Antonio y Monterrey se ha desarrollado intensamente, lo que ha creado una economía fuertísima. Antes de ese lapso de tiempo, la economía del estado solía venir principalmente de Houston y de Dallas.
En cuanto a los trabajos en los que destacan las y los descendientes de mexicanos en Estados Unidos, a pesar de que continúan siendo muy importantes para el campo y los restaurantes, su presencia ha incrementado notoriamente en la Administración pública y en las Bienes raíces.
Para finalizar su participación, Ana presentó los datos que tienen que ver con los emprendedores y empresario. El 36 por ciento de todos los nuevos negocios se crean por latinos y la mayoría son mexicanos; cifra más grande que los asiáticos y los afrodescendientes.