
La restricción a las exportaciones mexicanas de ganado en pie hacia Estados Unidos por el gusano barrenador ha impedido vender cerca de 1,8 millones de cabezas lo que ha generado un impacto estimado de 1.850 millones de dólares, según el Consejo Mexicano de la Carne.
Ernesto Salazar, gerente de estudios económicos y comercio del organismo, explicó que la estimación de estos datos parte desde la primera suspensión decretada a finales de noviembre de 2024.
Además destaco que las repercusiones afectan principalmente a ganaderos mexicanos, que han tenido que conservar animales que, aunque ya habían eliminado de su presupuesto ahora deben alimentarlos y cubrir mayores gastos veterinarios y operativos.
“El principal impacto es para el ganadero”, dijo Salazar, al explicar que el inventario adicional elevó los costos de alimentación, servicios veterinarios, trabajadores y disponibilidad de insumos.
Por su parte, Macarena Hernández, directora general del Consejo Mexicano de la Carne, reconoció que aún no se tiene una fecha precisa para la reapertura plena del mercado estadounidense de bovinos en pie, ya que el país sigue en proceso de erradicación y contención de la plaga.
Añadió que la planta de mosca estéril que se construye en Chiapas, sur de México, registra un avance de 75 %, aunque faltan meses para que comience la producción.
Sostuvo que el sector bovino muestra resiliencia porque parte del ganado que antes se exportaba en pie se está criando, engordando y procesando en México, lo que permite generar valor agregado dentro del país.
Esta adaptación ya se refleja en mayores exportaciones mexicanas de carne de res a Estados Unidos, que crecieron más de 20 % anual en el primer trimestre de 2026, impulsadas por los lotes de becerros y vaquillas que no pudieron salir del país.
Hasta el 17 de mayo, México contabilizaba 25.107 casos acumulados de gusano barrenador desde el 20 de noviembre de 2024, de los cuales casi 16.100 eran bovinos. En cuanto a casos activos, el reporte oficial contabilizó 1.910.