
Ausencia de resultados concretos e información objetiva sobre los cárteles de la droga y sus operaciones en México, sumado a los hackeos de que han sido blanco instituciones mexicanas en los últimos años, así como la percepción de falta de autonomía para actuar, son algunas evaluaciones que ha hecho el gobierno de Donald Trump sobre la operatividad del Centro Nacional de Inteligencia mexicano (CNI), al que ha calificado como un ente con limitaciones y dependiente totalmente de la información de las plataformas de inteligencia estadounidenses.
Medios internacionales como la agencia británica BBC, medios estadounidense como CNN, Associated Press, Fox News, los periódicos “The Washington Post” y “The New York Times”, así como el periódico Israelí “Yedioth Ahronoth”, subrayan que el presupuesto que destinan los gobiernos para seguridad nacional y acciones globales, en particular para “armar” a sus agencias de inteligencia, son claves y determinantes cuando de seguridad nacional se trata en naciones como EU, Reino Unido, Israel y Rusia, que aportan cantidades importantes de sus presupuestos para labores de inteligencia, factor que tiene lejos al CNI del nivel de las máximas potencias en esta materia al no contar con un sustento económico para actuar.
Aunque no existe un ranking oficial sobre la clasificación y jerarquía de las agencias de inteligencia en el mundo, ya que sus presupuestos, capacidades tecnológicas y objetivos son variables según el contexto de cada país, en el caso de la CNI, que cumplió 107 años y cuenta con más de 1,200 elementos de su personal, de acuerdo con Washington, su operatividad está centrada en acciones locales y la información que aporta, aunque limitada, llega a ser fundamental para las acciones del personal de inteligencia estadounidense que opera en zonas de conflicto y control del narco en América Latina, aunque en gran parte depende de la información que le ofrece EU.
Inquietud
“The Washington Post” refiere que a diferencia de agencias como la CIA, el Mossad Israelí o el MI6 del Reino Unido, que proyectan poder con presencia global con operaciones encubiertas, el CNI se enfoca únicamente a operaciones no más allá de las fronteras de México, centrado en labores para la estabilidad del Estado, el combate al crimen organizado local y la seguridad nacional, cuando su potencial podría ser mayor pero se ha visto frenado por la falta de autonomía y un presupuesto justo.
En este contexto, según la cadena CNN, la administración Trump ve con escepticismo las limitaciones con las que opera el Centro Nacional de Inteligencia mexicana, por su falta de recursos y la dependencia tecnológica, lo que han sido barreras que han frenado sus acciones para el intercambio de información para el desmantelamiento de redes de narcotráfico.
La preocupación de EU sobre la colaboración de México en el tema seguridad la ha expresado en varias ocasiones el secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha exigido resultados contundentes y verificables en el corto plazo sobre reducción del flujo de fentanilo a cambio de mantener la cooperación en seguridad e intercambio de información sensible.
Sin embargo, EU ve con desconfianza, por ahora, las acciones de México, luego de reportes de hackeos a instituciones mexicanas en los últimos dos años y en lo que va del 2026, situación que es percibida como señal de debilidad estructural, factor que pone en duda si sería prudente compartir información delicada, refiere el periódico español “El País”.
Restricciones
Sobre este punto, “The New York Times” apunta que desde Washington ven que el problema radica no sólo en una falta de autonomía, sino en destinar un presupuesto justo para que esta agencia pueda realizar sus acciones sin restricciones y sin depender de la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana, que es la que al final de cuentas emite las órdenes sobre objetivos de vigilancia.
Informes del Departamento de Estado y la DEA, de los que hicieron eco CNN y la agencia Associated Press, refieren que aunque el tema de seguridad de México sólo compete a sus autoridades, el presupuesto que se destina al CNI suele ser muy limitado en comparación con la magnitud operativa con la que actúan los cárteles, que parecen ir dos pasos adelante, con sistemas de vigilancia en calles y pueblos, drones y sistemas para interceptar comunicaciones.
Senadores estadounidense al evaluar las sesiones sobre la Ley de Autorización de Inteligencia 2026, expusieron su preocupación por la corrupción institucional en México, por lo que advierten que intercambiar información de inteligencia sensible sería dar el cascabel al gato, y es que existe temor de que información clave de seguridad nacional de EU sea filtrada a organizaciones delictivas desde las mismas instituciones en México.
Medios especializados en seguridad en EU han hecho énfasis en que el CNI carece de infraestructura robusta para proteger sus propias bases de datos, lo que lo convierte en un “eslabón débil” en la arquitectura de seguridad de América del Norte, esto, con miras a la revisión del T-MEC en julio próximo, destacó “The New York Times.
Agencias globales
A diferencia de otras agencias con alcance global, desde la Casa Blanca ven al CNI como una institución doméstica, interesada sólo en asuntos de México y donde su intercambio de información con sus pares de América Latina es muy limitada, lo que la pone muy lejos de las máximas potencias en esta materia como:
- CIA (EU): Posee un importante presupuesto y cuenta con una vasta red de inteligencia humana (HUMINT) y tecnológica a nivel mundial.
- NSA (EU): Líder en inteligencia de señales (SIGINT) y monitoreo de comunicaciones digitales.
- Mossad (Israel): Reconocida por su eficacia en operaciones encubiertas, contraterrorismo y recolección de información crítica en entornos hostiles.
- MI6 (Reino Unido): Especializada en espionaje exterior y con una histórica tradición de análisis estratégico y cooperación internacional.
- DGSE (Francia): Destaca por su capacidad de acción paramilitar y su red de inteligencia en África y Europa.
- GRU (Rusia): Enfocada en inteligencia militar, operaciones psicológicas y ciberguerra.
- MSS (China): Enfocada en seguridad interna, espionaje industrial y tecnológico a gran escala.
- BND (Alemania): Clave en el monitoreo de zonas de conflicto en Oriente Medio y Europa del Este.
Presupuesto
En lo que respecta al presupuesto que reciben las agencias de inteligencia para operar, para el Centro Nacional de Inteligencia las partidas presupuestarias de los años 2025 y 2026 marcan una tendencia encaminada al estancamiento, lo que sigue impactando en su operatividad.
Para el ejercicio fiscal 2026, el presupuesto asignado al CNI fue de 3,863,388,011 pesos, monto que representa un ligero incremento para las funciones de la agencia respecto a los 2,759,993,826 pesos ejercidos en 2025, año en el que la institución sufrió un recorte de 200 millones de pesos. Es importante aclarar que el presupuesto para el CNI está contenido en los recursos destinados a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), por lo que la cifra para su operatividad puede variar.
En comparación con el presupuesto que se destina al CNI, la partida exacta y desglose para la CIA al ser información clasificada no se conoce con exactitud, pero medios estadounidenses como CNN y “The New York Times”, refieren que en las pocas ocasiones en que se han filtrado o desclasificado documentos del presupuesto destinado para inteligencia, se ha revelado que la Agencia Central de Inteligencia recibió para este año una porción superior a los 15,000 millones de dólares que están contemplados en el presupuesto total de los más de 81 mil millones de dólares para inteligencia.
A diferencia de otras instituciones, el Congreso de EU no asigna fondos directos a la CIA como a otras agencias, sino que los fondos se transfieren de manera encubierta desde partidas presupuestarias destinadas a otras dependencias gubernamentales.
En lo que respecta al Mossad Israelí, su presupuesto anual ronda los 3,000 millones de dólares, según reportes de la cadena británica BBC y del medio hebreo “Yedioth Ahronoth”, que apuntan que esta cifra responde a la naturaleza de sus acciones especiales, y es que gran parte de su financiamiento y detalles operativos se mantienen bajo estricto secreto de estado, por lo que la partida para el Mossad podría ser de casi el doble, y es que con este presupuesto, el Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales israelí mantiene una plantilla estimada en 7,000 empleados.
A diferencia de otras agencias de inteligencia, el Mossad no rinde cuentas al Parlamento. Su director responde única y directamente al Primer Ministro.