
Raúl Castro, uno de los sempiternos líderes de la revolución cubana, imputado este miércoles por la justicia estadounidense debido a la muerte de cuatro pilotos acontecida hace treinta años, realizó visitas “secretas” a su hermana en territorio mexicano, en concreto a una casa que habitaba en Coyoacán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que este miércoles 20 de mayo es «un gran día», después de que el Departamento de Justicia estadounidense presentara cargos contra el expresidente de Cuba, Raúl Castro, por la muerte de cuatro aviadores de una organización del exilio cubano en 1996.
A raíz de esta noticia, se han discutido varios pertinentes a la vida del expresidente de la República de Cuba, incluyendo el por qué de las visitas que realizaba a México.
De acuerdo a documentos de la DFS consultados por CRÓNICA, el líder cubano visitó a su hermana Emma Castro Ruz en septiembre de 1975, en un domicilio localizado en la calle de Ohio, esquina con Miguel Ángel de Quevedo, en Coyoacán, al sur de la capital.

La Dirección Federal de Seguridad (DFS), antigua agencia de inteligencia en México, desclasificó archivos de vigilancia que documentan las visitas que el expresidente cubano hacía a su hermana Emma, quien residía en la capital del país.
Esas visitas, que no se hicieron públicas, fueron espiadas por el Gobierno mexicano.
¿Qué se sabe del resto de los Castro?
Raúl, junto con su hermano Fidel, fue una de las figuras clave en llevar a cabo la revolución cubana. Una vez concretada, ejerció diversos cargos en la administración de su hermano, como aquel de Ministro de Guerra. De 2008 a 2018, fungió el cargo de presidente, antes ocupado por su hermano. Además de Fidel, Raúl contaba con otros cinco hermanos: Angelita, Ramón, Agustina, Emma y Juanita.

De esta última es de la que más se conoce, ya que fue una figura controversial en la familia Castro. Apoyó en un inicio el movimiento revolucionario comenzado por sus hermanos. Ayudó especialmente en la construcción de hospitales y escuelas. Sin embargo, tras riñas por el legado familiar y un desacuerdo fundamental con las políticas implementadas por el régimen cubano, Juanita decidió marcharse del país en 1964. Residió por unos meses en México para luego mudarse de manera definitiva a Miami, donde abrió negocios y obtuvo ciudadanía estadounidense. Durante su exilio, criticó fuertemente el gobierno de sus hermanos e incluso llegó a colaborar con la agencia central de inteligencia de Estado Unidos (CIA).
De los otros hermanos, se conoce mucho menos. A diferencia de Juanita, todos han mantenido un perfil relativamente bajo. Emma dio algunas entrevistas sobre sus hermanos, destacando una con Gabriel García Márquez. Ahora, gracias a los documentos de la DFS, sabemos que su hermano Raúl la visitaba con regularidad en su vivienda de México.