
Tras las declaraciones emitidas por parte de la cadena de noticias CNN sobre la intervención de la CIA en operaciones encubiertas en el estado de Chihuahua, la conversación sobre qué tanto ha influido la participación de agentes estadounidenses en operativos dentro de México se encuentra vigente.
La presencia de esta agencia de espionaje estadounidense en México, sin embarho, no es nueva: data desde finales de los años 40, en el albor de la Guerra Fría, donde se dedicó a monitorear posibles actividades de insurgencia en favor del bloque comunista, liderado en aquellos días por la extinta Unión Soviética.
En exclusiva, CRÓNICA revisó documentos desclasificados de la Dirección Federal de Seguridad que revelan una posible infiltración de la CIA en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en especial durante el Movimiento Estudiantil del 68, así como, posteriormente, en los años de la Guerra Sucia, en la década de los 70.
¿Cómo funciona la CIA?
La Agencia Central de Inteligencia (por sus siglas en inglés, CIA) es la organización más importante para la compilación de información extranjera con fines de seguridad nacional en Estados Unidos.
A partir de la oficialización de sus actividades durante la Segunda Guerra Mundial, la CIA ha sido partícipe de múltiples operaciones paramilitares alrededor del mundo. Entre los más conocidos destaca la Operación Ciclón contra la invasión soviética en Afganistán y la Operación Bahía de Cochinos para derrocar la dictadura de Fidel Castro en Cuba.
La participación de la Agencia Central de Inteligencia en México
El involucramiento de la CIA en el territorio mexicano no es algo nuevo. Archivos aseguran que la presencia de esta agencia data de la Guerra Fría, que junto al gobierno mexicano realizó operaciones unilaterales de espionaje y recopilación de datos.
Estas operaciones no han sido hechos aislados. De acuerdo con información extraída del Archivo General de la Nación, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), extinta agencia de inteligencia del gobierno mexicano encargada de infiltrar y recopilar información sobre movimientos políticos y estudiantiles, investigó a agentes encubiertos de la CIA dentro de instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con las fichas de información de la DFS, también conocida como “La Policía Secreta” en México, existen registros de la presencia de agentes en cubierto en el contexto del movimiento estudiantil de 1968 que buscaban desestabilizar el movimiento dentro de la Máxima Casa de Estudios.
De igual forma, también existen registros de fichas que corresponden a los años 1972 y 1979, donde la Dirección Federal de Seguridad descubrió agentes de la CIA que contaban con credencial de la UNAM, así como acusaciones de profesores a los que se le señalaban como integrantes de esta agencia de espionaje de los Estados Unidos.