
La senadora Olga Sosa reconoció como un ejemplo nacional el programa de carbón vegetal “Hecho en Tamaulipas”, una estrategia impulsada por el Gobierno del Estado para fortalecer la economía social, generar valor agregado y mejorar los ingresos de las familias dedicadas a esta actividad productiva.
Durante una visita a la planta “Carbón El Bernal”, la legisladora tamaulipeca conoció los avances del proyecto coordinado por el Gobierno de Tamaulipas a través de la Secretaría de Economía, la Secretaría de Desarrollo Rural y PRODET, enfocado en transformar la producción tradicional de carbón vegetal hacia un modelo más competitivo, formal y con identidad comercial.
¿Cuánto carbón vegetal produce Tamaulipas?
Actualmente, Tamaulipas ocupa el segundo lugar nacional en producción de carbón vegetal y cuenta con más de 3.5 millones de hectáreas relacionadas con esta actividad económica. El proyecto busca dejar atrás la venta a granel para impulsar esquemas de comercialización con marca registrada, mayor presencia en mercados y mejores condiciones para las comunidades productoras.
Durante el recorrido, Olga Sosa observó el proceso de embolsado y distribución de la marca “Carbón El Bernal”, iniciativa surgida bajo la visión social y humanista del gobernador Américo Villarreal Anaya y alineada a las estrategias “Hecho en Tamaulipas” y “Hecho en México”.
El programa integra a productores de municipios como Casas, Soto la Marina, Jiménez, Llera y Abasolo, quienes ahora participan en un esquema de economía formal que impulsa nuevas fuentes de empleo y amplía las oportunidades de comercialización en Tamaulipas y Texas.
Autoridades del proyecto informaron que la iniciativa ya cuenta con registro de marca ante el IMPI, códigos de barra aprobados y acuerdos comerciales que fortalecen la distribución del producto. Actualmente, la planta embolsa alrededor de 15 toneladas diarias en un turno de trabajo, bajo lineamientos alineados a los permisos forestales otorgados por la SEMARNAT.
La senadora Olga Sosa afirmó que este modelo representa una alternativa de desarrollo regional con sentido social, al priorizar el trabajo comunitario, el arraigo productivo y una distribución más justa del valor generado por las y los productores tamaulipecos.