
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acusó este miércoles un presunto uso político de las instituciones federales y acusó a la federación de intentar fabricar un caso en su contra mediante procedimientos irregulares por parte de la Fiscalía General de la República (FGR).
Durante un mensaje ofrecido frente a medios de comunicación y acompañada por integrantes del Partido Acción Nacional (PAN), Campos afirmó que fue citada bajo la figura de testigo, aunque aseguró que el verdadero objetivo era convertirla en inculpada. Sostuvo que las autoridades federales “no respetaron la ley” ni la protección constitucional de su cargo.
La mandataria estatal defendió su actuación al frente de la administración estatal y aseguró que siempre ha colaborado con las autoridades federales. Indicó que su gobierno trabajó para impedir que drogas llegaran a niñas, niños y jóvenes, y reiteró que Chihuahua ha mantenido cooperación sin reservas con la FGR.
En su discurso, Campos señaló que el caso en su contra forma parte de un clima de autoritarismo y persecución política. “Hoy en México es evidente el uso político de las instituciones federales”, expresó. Además, detalló que existe un “doble rasero” en el actuar del gobierno federal, al considerar que mientras su administración enfrenta investigaciones y presiones, funcionarios de otros estados señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico reciben protección.
La mandataria estatal hizo referencia a funcionarios de Sinaloa, quienes dijo que enfrentan acusaciones por parte de autoridades extranjeras y, pese a ello, continúan sin consecuencias legales en el país. En contraste, aseveró que ella no enfrenta ninguna acusación formal, aunque mencionó que desde hace semanas, se han realizado intentos para “torcer la ley” y perseguirla políticamente.
Campos apuntó que el movimiento de la llamada “Cuarta Transformación” debilita las libertades y los derechos ciudadanos. Destacó que el país vive una etapa de eliminación de derechos humanos y asentó que el problema ya no es exclusivo de Chihuahua ni de su persona, sino de todos los mexicanos.
En ese sentido, la gobernadora estatal criticó diversas acciones de las autoridades federales, entre ellas la atención a padres de niños con cáncer, el trato hacia docentes que se manifiestan y la respuesta a colectivos de madres buscadoras. Según declaró, existe indiferencia hacia víctimas de violencia y desaparición, mientras se protege a quienes mantienen presuntos vínculos con el crimen organizado.
La mandataria estatal hizo un llamado a normalizar la violencia, el dolor ni la impunidad en el país y pidió a la población defender las libertades democráticas. “Hoy la perseguida es la gobernadora de Chihuahua; mañana puede ser cualquiera”, comentó durante su intervención.
Asimismo, Campos cuestionó públicamente a las autoridades federales sobre las acusaciones que pudieran existir en su contra y resaltó que no se esconderá ante ninguna investigación. “¿Qué más quieren saber de mí? ¿De qué otra mentira piensan acusarme?”, manifestó.
Finalmente, la gobernadora estatal convocó a la población general a mantenerse unidos frente a lo que calificó como un gobierno “totalitario” y aseguró que continuará defendiendo a las familias y las libertades. El mensaje concluyó con consignas a favor de Chihuahua y el país, también exhortó a no detener la lucha por la libertad y la justicia.
La Crónica de Hoy 2026