Nacional

La propuesta busca frenar el tráfico ilegal de combustibles y su supuesto financiamiento al crimen organizado

Senado de EU impulsa iniciativa contra huachicol ligado a cárteles mexicanos

Huachicol (Francisco Guasc/EFE)

Senadores de Estados Unidos presentaron una iniciativa bipartidista para combatir el robo y contrabando de combustible atribuido a organizaciones criminales mexicanas, actividad que consideran una fuente importante de financiamiento para cárteles con operaciones en ambos lados de la frontera.

La propuesta, denominada Stop Fueling Cartel Violence Act, fue impulsada por el republicano John Cornyn y la demócrata Jacky Rosen. El proyecto busca obligar al Departamento de Defensa de Estados Unidos a entregar al Congreso un informe detallado sobre las acciones para frenar el tráfico ilegal de hidrocarburos vinculado al crimen organizado transnacional.

De acuerdo con el texto de la iniciativa, el reporte deberá presentarse en un plazo máximo de 180 días tras una eventual aprobación de la ley e incluir información sobre robo y contrabando de combustible, rutas de tráfico, participación de grupos criminales y mecanismos de coordinación entre agencias estadounidenses.

Narcotráfico y huachicol fiscal

Los legisladores sostienen que organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Golfo y el Cártel del Noreste han desarrollado operaciones para robar, desviar y contrabandear petróleo crudo, gasolina y diésel provenientes de Petróleos Mexicanos.

La iniciativa también plantea que el tráfico de hidrocarburos robados sea considerado una prioridad dentro de la estrategia estadounidense contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Según datos citados en el proyecto, durante 2024 fueron robados cerca de 987 millones de litros de combustible en México, casi el triple de lo reportado en 2019. Además, el documento señala que entre 16% y 27% del combustible consumido anualmente en México podría provenir de fuentes ilegales.

El texto también hace referencia al llamado “huachicol fiscal”, práctica mediante la cual cargamentos de petróleo robado son enviados a Estados Unidos con etiquetas falsas como “aceite de desecho” para evadir controles y pagos fiscales.

La propuesta surge además en medio de investigaciones recientes sobre presunto contrabando de combustible entre Estados Unidos, Canadá y México, incluyendo indagatorias relacionadas con la empresa petrolera Ikon Midstream, señalada en reportes internacionales. La compañía ha negado cualquier vínculo con actividades criminales.

Jacky Rosen afirmó que el robo de combustible “se ha convertido en la principal fuente de ingresos no provenientes del narcotráfico para los cárteles”, mientras que Cornyn advirtió que los grupos criminales utilizan métodos “cada vez más sofisticados” para traficar hidrocarburos y financiar delitos como narcotráfico y trata de personas.

Tendencias