
(Primera parte)
Como un balón de futbol, la marca FIFA rueda por todos lados y, a unos días de arrancar en México la Copa del Mundo, se ha convertido en emblema de la piratería; se reproduce de manera ilegal casi en cualquier artículo imaginado, hasta en ropa para mascotas, como en el local J-96 de la Central de Abastos, en la alcaldía Iztapalapa de la CDMX.
“Llévele, llévele, una playera de la FIFA para su perrito”…
No sólo son copias sin control del logotipo de la Federación Internacional, organizadora del Mundial, también de mascotas del torneo futbolístico, balones “oficiales”, ciudades anfitrionas, selecciones clasificadas, camisetas, uniformes, trofeos, patrocinadores y frases relativas al evento: FIFA World Cup, Copa Mundial 2026, México 2026, Ciudad de México 2026, Monterrey 2026 y Guadalajara 2026, entre otras. Según datos del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), previo a la justa internacional la FIFA solicitó el registro de alrededor de 500 marcas y, por lo menos 400 se le otorgaron para su uso exclusivo. Pero en este país, gobernado por el plagio, nada es exclusivo, y estos cientos de insignias circulan en versiones fake en supermercados, tianguis, plazas comerciales y puestos callejeros o ambulantes.
De acuerdo con números de la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI), órgano dedicado a estudiar el tema e impulsar legislaciones en países del continente americano, 1 de cada 3 productos vendidos en México son piratas. Sí, la piratería sobrepasa la fiebre futbolera y desde hace décadas se ha desbordado en el país, con pérdidas equivalentes al 8 por ciento del Producto Interno Bruto, según números del propio IMPI.
Pero esta vez Crónica se concentró en la euforia coyuntural: el impacto de este delito en los artículos relacionados con el próximo Mundial.

Para delimitar la investigación, este reportero realizó un recorrido por nueve “mercados notorios de falsificación” identificados en un diagnóstico elaborado en 2020 por el Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad en colaboración con la American Chamber of Commerce of Mexico (AMCHAM), la mayoría de los cuales fueron incluidos en el “Estudio sobre mercados notorios de piratería en México: identificación e impacto en las entidades federativas”, presentado apenas a mediados de mayo pasado por el IMPI.
Nueve focos rojos en la capital del país: el Bazar Pericoapa, en la alcaldía Tlalpan; Central de Abasto, en Iztapalapa; Plaza de la Tecnología, Plaza Meave, Plaza Centrocel Teresa y Tepito en la alcaldía Cuauhtémoc. Del famoso mercado tepiteño se hizo labor de campo en las cuatro secciones etiquetadas como puntos críticos: Tepito Fierros Viejos, Tepito Zona -Eje 1 Norte-, Tepito Varios y Tepito Ropa y Telas Granaditas.
En todos, sin excepción, fue posible constatar una venta desenfrenada de productos alusivos a la Copa del Mundo: la FIFA y su Mundial en relojes de 90 pesos, jerseys de hasta 50 pesos, gorras de 80 pesos, playeras de 40 pesos, balones de 100 pesos y un sinfín de baratijas a precios módicos: vasos, tazas, fundas para celular, calcomanías, llaveros, audífonos, imanes, monederos…
El jaguar (Zayu), el águila (Clutch) y el alce (Maple) elegidos como mascotas de los países anfitriones aparecen en todas las formas, colores y modelos hechizos.
Sobre la calle de González Ortega, en el corazón de Tepito, se encontraron puestos en los cuales se ofrecían réplicas burdas hasta del trofeo mundialista:
“La copa le vale 500, pero si es de mayoreo se la dejo en 450, mínimo 3 para ese precio, se acaban rápido, vea, con su logo de la FIFA”…

Ahí, en Tepito, los tenderetes con casacas mundialistas, en especial del Tri, se agolpaban a cada paso, en un cuadrante interminable desde Avenida del Trabajo hasta Paseo de la Reforma; un ramal esquizofrénico de micheladas, garnachas, bullicio, música de charanga, mota, sexo y piratería. Pero quizás la oferta más vasta de camisetas de las 48 selecciones calificadas, con escudos remendados de la FIFA y marcas patrocinadoras, se localizó en Plaza Meave, donde se comercializan playeras de distintos tipos, calidades y precios, desde la “versión aficionado” de 120 o 150 pesos hasta la “versión jugador” de 500 pesos.
“La de 500 pesos la están vendiendo las tiendas chingonas en más de 3 mil pesos, checa la tela, pura calidad de Adidas”, intentaba seducir uno de los vendedores.
-Pero no es original -se le atajaba.
-Es clon original, tengo 20 años en el negocio y sé lo que te estoy vendiendo, no te vendo cualquier cosa. ¿Quieres barato? Te vendo barato. La copia más chafa a 150 pesos, pero toca la de 500, es con la que los jugadores salen al campo.
-¿Tiene de Brasil?
-Tenemos de todas las selecciones.
-¿Cuáles son las que más le piden?
-Obvio que la de México, en todas sus versiones: verde, blanca, guinda, negra con dorado, pero también de Brasil, España, Japón, Alemania, Francia, Portugal, por Cristiano Ronaldo, y Argentina, por Messi. Te estoy dando buen precio, porque tienen el escudo de FIFA. ¿Qué talla quieres? Tengo desde juvenil hasta 2XL.
ALARMA. En la misma sintonía de alarma, Félix Aguirre Gil, Host City Manager de FIFA México, envió un escrito al gobierno de la República el pasado 20 de mayo; el reproche fue dirigido a César Iván Escalante, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, y a Gabriela Cuevas Barrón, representante de la 4T para el Mundial 2026:
“Hay un problema muy serio por el daño económico que genera y la vulneración que produce sobre el bienestar de muchas personas afectadas, el problema de la piratería, de marcas, diseños, imágenes, música e incluso señales de televisión o derechos de transmisión. Un marcado problema de piratería detectado en México que incide sobre distintas vertientes comerciales relacionadas con el Mundial 2026, y que además del daño económico a proveedores y familias, puede provocar daños a la imagen del país”.
En el comunicado, el directivo exigió a las autoridades involucradas frenar este delito e instrumentar una campaña informativa para alertar a los consumidores sobre los riesgos de la falsificación de productos.
“La piratería es un delito que la ciudadanía percibe sin víctimas, lo que facilita la operación de los delincuentes, ocurre todos los días y en todos los sectores: vemos hoy que por todos lados se están ofreciendo artículos del Mundial. La aceptación entre la gente es porque permite tener bienes equivalentes a los originales a menor costo”, señaló en entrevista con este diario Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, una de las ONG´s más punzantes en el tema, y la cual elaboró el diagnóstico de mercados notorios de falsificación.
“El sexenio pasado no se hizo nada en la materia, ahora, en la coyuntura del Mundial, se está buscado hacer algo, pero está tan repartida la distribución que las acciones son insuficientes”.
-¿Qué refleja tal nivel de piratería?
-Un incipiente combate a los delitos, escasos recursos destinados a la seguridad y una pobre cultura de la legalidad. Se justifica diciendo: ´sólo así la gente tiene acceso´. Pero sus impactos son muy negativos: se instaura en medio de la corrupción y otros giros negros: trata, extorsión, tráfico de sustancias prohibidas. Hay afectación a la salud, por los materiales usados. Y, sobre todo, genera inseguridad, porque no está en manos de Juan Pérez que clona una camiseta, sino de organizaciones criminales.
CLONES. En un total asalto a la propiedad industrial, las 500 marcas de la FIFA ruedan por doquier. Como la pelota sobre el césped. Es el remedo de moda, en días de euforia pambolera: hasta en trusas y ropita para perro. “Agárrele, qué talla, bara-bara”, coro ensordecedor en los nueve focos de la travesía periodística y, como simples testigos -¿o cómplices?-, policías y patrulleros, cruzados de brazos. La normatividad sólo contempla la persecución del delito por querella, no por flagrancia.
En la interminable pirámide criminal, se ofrecen clones de clones…
En la Plaza Centrocel Teresa, donde la piratería desplazó la exhibición de películas XXX, se ofertan reproducciones falsas de logos, imágenes mundialistas y jugadores famosos en 15 minutos, impresos en diversos accesorios para teléfonos móviles: “Fundas personalizadas en 240, con la imagen del Mundial que quieras, nos tardamos desde 15 minutos hasta una hora, dependiendo si es plástico o aluminio”.
Y las argucias no cesan…