
El arresto en Arizona de la influencer mexicana Karla Toledo, quien llegó a Estados Unidos cuando era niña, refleja el creciente arresto en el país de los jóvenes beneficiarios del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) bajo la Administración de Donald Trump.
“Sin duda, los DACA estamos en la mira de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE). Temo que seamos un nuevo blanco para incrementar sus cifras de deportaciones”, indicó Toledo, originaria de Sonora.
La polémica sigue en aumento entre la comunidad latino de Arizona tras la detención de la mexicana de 30 años por agentes del ICE el pasado 18 de mayo en Tucson, quien fue trasladada a un centro de detención y enfrentó este miércoles una audiencia para su posible deportación pese a ser beneficiaria de DACA; no obstante, el caso fue desestimado por una corte de inmigración.
El entonces presidente Barack Obama estableció el programa en 2012 para proteger a jóvenes indocumentados que llegaron cuando eran niños a EU, con sus padres indocumentados.
Pero en la segunda gestión de Trump y pese a esta protección ha habido al menos 261 de estos jóvenes arrestados y 86 deportados por ICE, según las últimas cifras del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entre el 1 de enero y el 19 de noviembre del 2025.
En la actualidad DACA está cerrado para nuevos solicitantes y aquellos aprobados previamente deben renovar este beneficio cada dos años.
Estos jóvenes son conocidos como ‘dreamers’, un grupo más amplio de inmigrantes que llegaron a EU siendo niños y que cumplen ciertos criterios de residencia y adaptación, aunque no todos están protegidos por DACA.
Toledo denuncia abusos de ICE
Activistas en Arizona protestaron tras divulgarse imágenes de agentes de ICE mientras entran de forma violenta a la casa de Toledo en Tucson, conocida en las redes sociales como ‘Karlangas’.
La influencer, quien llegó a EU cuando tenía un año y trabaja con organizaciones defensoras de migrantes, pasó varios días detenida en el Centro de Detenciones de Eloy, de donde salió, en parte, por la presión ejercida por la misma comunidad.
“Sin duda mis derechos civiles fueron violados, entraron a mi casa sin una orden de arresto, y me detuvieron a pesar de que les dije que tenía DACA”, argumentó la mexicana.
ICE acusó a Toledo de “haber agredido a un agente”, de haber ingresado a los Estados Unidos de manera irregular el 12 de octubre de 2024 y manifestó que los oficiales estaban en ese lugar “buscando a otra persona”.
“Es mentira, yo nunca ataqué a ningún agente, sí les grité, pero creo que cualquier persona hubiera reaccionado igual si ven agentes de ICE entrando a tu hogar sin presentar una orden legal”, precisó.
Expuso que salió del país en 2024 para visitar la tumba de su padre en Sonora, pero aseguró que tenía un permiso otorgado por el mismo Gobierno Federal.
Asimismo, agregó que durante sus días en el centro de detención se percató de las precarias condiciones que padecen los migrantes en estos lugares y de la falta urgente de información legal. (Con información de EFE)