
Como parte de una estrategia complementaria para fortalecer el bienestar emocional, disminuir el estrés hospitalario y humanizar la atención que reciben niñas, niños y adolescentes durante sus procesos médicos, en el Instituto Nacional de Pediatría (INP) se han implementado terapias asistidas con perros.
Adriana Barrientos Deloya, encargada del programa, subrayó que los perros cumplen con un periodo de adaptación y socialización, antes de poder ingresar al hospital, con lo que, de abril del año pasado –cuando inició este programa-, a la fecha, alrededor de 2 mil 763 pacientes pediátricos se han beneficiado de este programa.
Asimismo, resaltó que el programa se implementó en colaboración con el Centro de Actividades y Terapias Asistidas con Caninos (CENATAC), organización que trabaja con instituciones de salud facilitando perros cuidadosamente seleccionados y entrenados para garantizar intervenciones seguras, confiables, controladas y adecuadas para pacientes pediátricos.
Subrayó que el Instituto Nacional de Pediatría es pionero en muchas acciones que buscan el beneficio de sus pacientes, y en ese sentido, busca mantenerse a la vanguardia en el manejo y la atención a los pacientes, y “este tipo de terapias complementan esa atención y hacen mucho más humano al instituto para mejorar la calidad de vida de las y los niños”.
Enfatizó que la visita de los perros a los pacientes pediátricos hospitalizados, de ninguna manera sustituye el tratamiento médico de cada niña o niño, pero funciona como una herramienta complementaria que favorece el estado emocional de los pacientes, además de la salud mental y facilitan diversos procedimientos hospitalarios.

“En los pacientes disminuye su estrés y angustia al ver algo que les agrada y que no es habitual en un entorno hospitalario, permitiendo que los procedimientos sean más fáciles de realizar y que la experiencia de hospitalización sea menos complicada”, subrayó.
En este sentido, resaltó que este programa ha generado resultados positivos en el estado de ánimo, la ansiedad y la rehabilitación infantil, además de motivar a pacientes a comer, caminar y participar en actividades terapéuticas, ya que los canes también intervienen en talleres de estimulación temprana, como: gateo, en el que funcionan como un estímulo emocional y motivador para favorecer el desarrollo de habilidades motoras de manera más dinámica y amigable.
“El hecho de que un niño sonría, quiera comer, caminar o pierda el miedo a su estancia hospitalaria gracias a la presencia de los perros impacta directamente en su bienestar integral y favorece incluso la adherencia a los tratamientos”, recalcó.
Añadió que el llamado “Jueves de Perritos” se ha convertido en una jornada esperada por pacientes como personal médico y de enfermería, con la visita de cinco canines que permanecen en el instituto de 9:00 a 13:00 horas.
Otras personas beneficiadas con esta novedosa terapia, sin duda alguna es el personal de salud, desde vigilantes y personal de limpieza hasta médicos y residentes pueden beneficiarse de estas intervenciones, ya que ayudan a disminuir el estrés relacionado con las jornadas hospitalarias.
La directora del CENATAC, Vanessa Carolina Pallares Trujillo dijo este tipo de terapia opera bajo estrictos protocolos de higiene y control sanitario, que incluyen vacunación, desparasitación periódica, sanitización antes de ingresar a las áreas hospitalarias y medidas de higiene para pacientes, familiares y personal médico antes y después de cada interacción.
Pese a la preocupación inicial sobre posibles riesgos sanitarios, los hospitales participantes como el INP, no han reportado incrementos en infecciones relacionadas con la presencia de los canes, ya que estos, son cuidadosamente seleccionados y entrenados desde temprana edad para adaptarse a distintos entornos hospitalarios, sonidos, olores y equipos médicos, a fin de garantizar interacciones seguras y adecuadas para pacientes pediátricos.