
La carne bañada en oro volvió a colocarse entre los temas más comentados en redes sociales luego de que circularan imágenes de Jesús Ernesto López Gutiérrez, hijo menor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, durante la inauguración de un restaurante del chef turco Nusret Gökçe, conocido mundialmente como Salt Bae.
Sin embargo, más allá de la polémica generada por la visita, la conversación pública volvió a poner atención sobre uno de los platillos más extravagantes y mediáticos de los últimos años: cortes premium cubiertos con oro comestible de 24 quilates, un producto que mezcla gastronomía, espectáculo, lujo y marketing.
¿Qué es la carne bañada en oro como la que comió el hijo de AMLO?
La llamada carne bañada en oro consiste generalmente en un corte premium, frecuentemente tipo tomahawk, recubierto con láminas ultradelgadas de oro comestible de 24 quilates.
Su preparación es similar a la de cualquier corte asado tradicional: se marina, cocina y posteriormente se cubre con hojas de oro extremadamente finas, elaboradas mediante procesos industriales que permiten convertir el metal en láminas ligeras aptas para consumo humano.
Aunque el oro utilizado no representa riesgos para la salud, especialistas y medios internacionales coinciden en que este ingrediente no aporta sabor ni modifica significativamente la experiencia gastronómica.
¿Por qué se volvió tan popular esta carne cubierta de oro?
La popularidad mundial de este platillo está ligada directamente al chef Nusret Gökçe, mejor conocido como Salt Bae, quien alcanzó fama internacional en 2017 gracias a su peculiar forma de salar alimentos.
Con el crecimiento de su cadena Nusr-Et, el chef convirtió los cortes bañados en oro en uno de sus principales atractivos comerciales, combinando gastronomía, espectáculo y contenido viral para redes sociales.
Las imágenes de estos platillos comenzaron a multiplicarse rápidamente en internet debido a su apariencia extravagante, la experiencia visual alrededor del servicio y la exclusividad asociada con consumirlos.
¿Cuánto cuesta la famosa carne bañada en oro?
Uno de los aspectos que más controversia genera alrededor de este platillo es su precio. De acuerdo con la información disponible, el llamado “golden tomahawk” puede costar alrededor de 850 libras esterlinas.
Esta cifra equivale a más de mil dólares estadounidenses y supera los 21 mil pesos mexicanos, sin considerar bebidas ni propinas. Precisamente estos costos han convertido a la carne bañada en oro en uno de los mayores símbolos de lujo gastronómico de los últimos años.
Los altos precios también han provocado críticas, cuestionamientos sobre su valor real y debates constantes respecto a si la experiencia justifica el costo final.
¿Por qué la carne bañada en oro genera tantas críticas y comparaciones?
La discusión alrededor de este platillo no solamente gira en torno al oro comestible, sino también al precio, la experiencia y el modelo de negocio detrás de restaurantes como Nusr-Et.
La viralización de cuentas elevadas, fotografías de recibos y videos de experiencias gastronómicas provocó incluso que otros empresarios buscaran crear alternativas más económicas.
Uno de esos casos fue el de John Stirk, propietario de restaurantes especializados en carne en Reino Unido, quien lanzó una versión llamada “Stirk Bae”, un corte cubierto con oro diseñado para dos personas y vendido a un precio considerablemente menor.
Stirk aseguró que su intención era demostrar que este tipo de experiencias podían ofrecerse sin costos exorbitantes y criticó que muchas conversaciones en internet terminaran centradas únicamente en cuánto pagaban los clientes.
¿Dónde se puede comer carne bañada en oro?
Los restaurantes Nusr-Et ofrecen este tipo de platillos en distintos países, incluyendo Turquía, Estados Unidos, Inglaterra, Emiratos Árabes Unidos, Grecia, Arabia Saudita y Qatar.
También han surgido alternativas en México, particularmente en establecimientos de la Ciudad de México, principalmente en zonas como Polanco, donde algunos restaurantes han experimentado con hamburguesas, cortes y otras preparaciones que incorporan oro comestible.
La viralidad del concepto incluso provocó que influencers y usuarios intentaran recrearlo en casa utilizando oro laminado comestible, cortes tradicionales y versiones mucho más accesibles económicamente.