
La producción de plátano en México se mantiene bajo vigilancia permanente. Con el objetivo de proteger uno de los cultivos más importantes del país, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural reforzó las acciones de monitoreo, prevención y control para evitar la propagación de plagas y frenar riesgos derivados del ingreso irregular de productos vegetales.
A través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), más de 80 técnicos brindan acompañamiento constante a productoras y productores de plátano en 16 entidades del país. Su trabajo incluye asistencia técnica, capacitación y detección oportuna de enfermedades y plagas que pueden afectar la actividad agrícola.
Entre las amenazas que se buscan contener destacan el Moko del plátano, el Ácaro del Bronceado del Banano y la prevención del ingreso al país del Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (Foc R4T), considerado uno de los mayores riesgos fitosanitarios para este cultivo a nivel internacional.
Las acciones incluyen recorridos de exploración, toma de muestras, diagnósticos especializados, control de focos de infección y aplicación de métodos biológicos para reducir el riesgo de dispersión de estos organismos nocivos.
La vigilancia también se apoya en herramientas tecnológicas. Durante 2025, Senasica supervisó con drones más de seis millones de plantas de plátano en Veracruz, Colima y Michoacán, además de revisar más de 6.5 millones de plantas en Chiapas y Tabasco.
Otra línea de defensa se encuentra en los puntos de ingreso al territorio nacional. Personal especializado inspecciona equipajes y cargamentos para impedir la introducción de frutos o material vegetal que representen un peligro sanitario. Como resultado de estos operativos, cada año son retenidos más de 22 mil frutos y materiales vegetativos de plátano, los cuales son incinerados como medida preventiva.
Las autoridades recordaron que México mantiene prohibida la importación de fruto fresco y material propagativo de plátano provenientes de cualquier país, debido al riesgo de introducir plagas y porque la producción nacional es suficiente para abastecer el mercado interno.
En paralelo, tras denuncias sobre un presunto ingreso ilegal de este producto, la Dirección General de Sanidad Vegetal solicitó información a la autoridad fitosanitaria de Guatemala para rastrear la procedencia de la mercancía, desde su producción hasta su empaque. El objetivo es verificar que cualquier cargamento en tránsito por territorio mexicano cumpla con las certificaciones y autorizaciones sanitarias correspondientes.
Debido a que el contrabando de mercancías agroalimentarias requiere la participación de distintas instituciones, el grupo V del Sistema Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agropecuaria y Alimentaria acordó crear una mesa de trabajo especializada para atender estas denuncias.
La propuesta contempla la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Agencia Nacional de Aduanas de México, Cofepris, Profepa, la Secretaría de Marina y la Fiscalía General de la República, bajo la coordinación del Senasica.
Con estas medidas, el Gobierno federal busca mantener protegida la producción nacional de plátano, fortalecer la detección temprana de riesgos sanitarios y dar mayor certeza a miles de productores que dependen de este cultivo en distintas regiones del país.