
El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado y coordinador de Morena, Ignacio Mier, salió en defensa de senadores de Morena que han sido acusados o señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado como Enrique Inzunza o Adán Augusto López a quien presuntamente se le canceló la visa de Estados Unidos y advirtió que no permitirá que la Cámara Alta se convierta en un “paredón político” para juzgar sin pruebas a estos personajes.
El legislador sostuvo que, cualquier persona que incurra en actividades ilícitas debe responder ante la ley, pero recalcó que no se puede condenar públicamente a un senador únicamente con base en rumores o filtraciones.
“Si hay alguien que está involucrado en una actividad ilícita, trátese de lo que se trate, que se aplique la ley; pero si no hay pruebas, tampoco vamos a convertir acá en paredón político a ninguno de los integrantes del Senado”, aseveró
Incluso reveló que Adán Augusto realizó recientemente un viaje sin enfrentar problemas migratorios y aseguró que momentos antes había conversado con él, encontrándolo de buen ánimo tras una intervención médica reciente.
El coordinador de Morena señaló que la obligación de los órganos de gobierno del Senado es garantizar el respeto a los derechos constitucionales de todos los legisladores, sin importar su filiación política, así como preservar la presunción de inocencia y el debido proceso.
En ese sentido, aseguró que las versiones que circulan sobre Adán Augusto López Hernández y Enrique Inzunza carecen de sustento judicial y forman parte de una estrategia de carácter político.
“Hasta ahora ha formado parte de trascendidos que apuntan más a una narrativa política que a una narrativa judicial, toda vez que no se ha presentado ninguna prueba”, afirmó.
El coordinador de Morena sostuvo que México debe defender no sólo su soberanía territorial, sino también una “soberanía en la narrativa”, para evitar que especulaciones o versiones sin respaldo jurídico imperen en el debate público.
Recordó que desde principios de abril se ha hablado de investigaciones impulsadas por una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionadas con diversas figuras públicas mexicanas; sin embargo, aseguró que hasta el momento no existe una sola prueba presentada oficialmente que confirme dichas acusaciones.
Por ello, insistió en que mientras no haya elementos jurídicos, las versiones seguirán siendo simples especulaciones.
Asimismo, afirmó que el Senado no ha recibido ninguna notificación oficial sobre una eventual cancelación de visas a legisladores mexicanos y comentó que, en los casos que conoce, ese tipo de medidas se comunican directamente a los particulares por las autoridades estadounidenses.
Aunque reconoció que existe un problema binacional en materia de seguridad y consumo de drogas, consideró que el manejo mediático de estos temas no puede sustituir el trabajo de las autoridades ni servir para condenar anticipadamente a personas sin evidencia.
Recalcó que respeta la amistad y la legalidad por igual, pero dejó claro que Morena y el Senado defenderán el debido proceso y la presunción de inocencia frente a cualquier intento de utilizar acusaciones sin sustento como instrumento de desgaste político.