
Académicos llaman a evaluar el legado del Mundial más allá de la derrama económica y la infraestructura construida pues advierten que hay “puntos ciegos” en esta celebración donde se excluyó a la gente para priorizar a los consumidores premium, turistas internacionales, marcas y patrocinadores corporativos, quienes son los verdaderos clientes de esta justa deportiva que alguna vez estuvo asociada a la cultura popular.
“Estamos ante otro nuevo formato de Mundial totalmente enfocado en el capitalismo global, donde los verdaderos clientes son las marcas, los espacios publicitarios y los contratos de transmisión”, consideró el investigador del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la IBERO, Jorge Rosendo Negroe Álvarez,
El académico reflexionó sobre la creciente comercialización del futbol y las dificultades de acceso para amplios sectores de la población por los altos costos de acceso a los partidos que se realizarán en el marco de esta competencia a la cual será prácticamente imposible asistir.
“Cada vez más personas quedan excluidas de un evento históricamente asociado con la cultura popular”, aseveró
Durante la mesa de análisis “México 2026: ¿Estamos listos para el Mundial?”, organizada por la IBERO, académicos también advirtieron sobre los riesgos en materia de seguridad que entraña este tipo de eventos donde el principal riesgo del torneo –alertan--podría encontrarse fuera de los estadios: el fortalecimiento de redes de explotación sexual.infantil, afectaciones a derechos humanos y los impactos que un operativo de esta magnitud tendrá sobre las poblaciones más vulnerables.
México desplegará 99 mil elementos de seguridad, 2 mil 136 vehículos militares, 33 drones, 145 aeronaves de vigilancia, equipos antiexplosivos, detectores de materiales químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, además de tecnología de reconocimiento facial para resguardar la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Sin embargo, para el coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana (IBERO), Ernesto López Portillo, el principal riesgo del torneo podría encontrarse fuera de los estadios.
El especialista advirtió que mientras la atención pública se concentra en los dispositivos de seguridad para proteger selecciones, mandatarios y turistas, existen riesgos menos visibles que podrían intensificarse con la llegada de más de cinco millones de visitantes a Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El académico explicó que el llamado “relato oficial” del Mundial está centrado en un despliegue sin precedentes que incluye francotiradores, fuerzas especiales, videovigilancia, vigilancia aérea, monitoreo del ciberespacio y protección de instalaciones estratégicas.
PUNTO CIEGO
López Portillo señaló que uno de los riesgos menos discutidos es el posible incremento de la explotación sexual infantil asociada a grandes concentraciones turísticas.
Al respecto, citó al investigador Emilio Maus Ratz, Director de Investigación de la Fundación Freedom, quien ha alertado sobre la vulnerabilidad que generan los grandes eventos internacionales para niñas, niños y adolescentes.
Citó estimaciones según las cuales más de cinco millones de personas visitarán las ciudades sede del torneo y recordó que, de acuerdo con cifras presentadas durante la mesa, alrededor de 21 mil menores son captados cada año por redes de trata.
“El punto más duro, más difícil y más doloroso es lo que le llamo hoy el punto ciego”, afirmó.
Asimismo, alertó sobre la necesidad de fortalecer la supervisión del uso de la fuerza pública durante el torneo y de monitorear los posibles impactos que los operativos de seguridad puedan generar sobre poblaciones en situación de vulnerabilidad.
¿Infraestructura para cinco partidos o para las próximas décadas?
En tanto la coordinadora de la Licenciatura en Arquitectura de la IBERO, jimena de Gortari Ludlow, cuestionó si las inversiones realizadas con motivo del Mundial responden a necesidades estructurales de la ciudad o a requerimientos temporales vinculados al evento.
“La pregunta no es cuánto se invirtió. La pregunta es si se está invirtiendo para esos cinco partidos o si se está utilizando esos cinco partidos para acelerar las transformaciones que la ciudad necesitaba hace décadas”, señaló.
La académica distinguió entre la “infraestructura de visibilidad”, aquella diseñada para proyectar una imagen internacional de la ciudad, y la “infraestructura de bienestar”, que mejora la movilidad, el acceso a servicios y la calidad de vida de las personas.
También llamó a evaluar en los próximos años si las obras asociadas al Mundial generan beneficios duraderos para la población o si responden únicamente a las exigencias de un evento temporal.
Para las y los participantes, el verdadero legado del Mundial 2026 no se medirá únicamente por la cantidad de turistas recibidos o por los partidos disputados, sino por los beneficios concretos que deje para las ciudades sede y para la población que las habita.