
A menos de 48 horas del partido inaugural del Mundial de futbol, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó abierta la posibilidad de no asistir al Fan Fest que se instalará en el Zócalo de la Ciudad de México, al señalar que primero deberá evaluar cómo evolucionan las protestas encabezadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otras movilizaciones que continúan en el corazón del país.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que su gobierno ha privilegiado el diálogo con el magisterio disidente, por lo que consideró injustificadas las acciones que han derivado en episodios de tensión. Aun así, dejó claro que no habrá respuestas represivas y que el arranque de la justa deportiva no está en riesgo.
“Está garantizada, no hay problema, se va a desarrollar la inauguración y no vamos a caer en ninguna provocación”, afirmó.
En ese contexto, Sheinbaum reconoció que todavía no ha decidido si acudirá al Fan Fest que el Gobierno de México instalará en el Zócalo capitalino para transmitir los encuentros del Mundial.
“Vamos a ver cómo se desarrolla lo que está ocurriendo con los maestros y algunos otros grupos, porque tengo que estar atenta a eso, evidentemente. Entonces, hay un equipo que está atento permanentemente a eso. Pero vamos a ver cómo se desarrolla”, señaló.
El Gobierno federal prevé que el Fan Fest reciba hasta 60 mil aficionados durante los días de partido. El acceso será gratuito y operará a lo largo del torneo. La Presidenta explicó que la logística para la entrada de visitantes ya está definida.
“Ya se sabe cómo van a entrar”, comentó al referirse a las dudas que han surgido entre turistas y creadores de contenido sobre el funcionamiento del evento masivo en el primer cuadro de la capital.
Las declaraciones ocurren mientras la CNTE mantiene el paro nacional iniciado el pasado 1 de junio. El magisterio disidente ha realizado bloqueos y protestas en distintos puntos de la Ciudad de México para exigir mejoras salariales, cambios en el sistema de pensiones y nuevas condiciones laborales.
La jefa del Ejecutivo insistió en que la administración federal ha mantenido abiertas las mesas de diálogo y ha impulsado medidas para mejorar las condiciones de retiro y trabajo del sector educativo.
También defendió las decisiones tomadas en materia pensionaria y explicó que revertir la reforma aprobada en 2007 tendría consecuencias financieras considerables.
“Hemos explicado que la derogación de la ley del 2007 representa el 20 por ciento del PIB mexicano y que además ya está en cuentas individualizadas, que es muy complejo derogar esa ley”, dijo.
Pese al escenario de movilizaciones, Sheinbaum reiteró que las autoridades seguirán actuando con responsabilidad para preservar la seguridad de la población y mantener informados tanto a los ciudadanos como a los visitantes internacionales que llegarán al país durante el torneo.
El partido inaugural del Mundial se disputará el próximo 11 de junio en el Estadio Azteca, donde México enfrentará a Sudáfrica, en medio de un clima marcado por las protestas magisteriales y el reto del Gobierno de garantizar que uno de los eventos más importantes del planeta se desarrolle sin contratiempos.