
México ha sido sede de tres Mundiales de Futbol desde 1970, pero en esos 56 años que han transcurrido, el país se mantiene estancado con un bajo crecimiento, baja inversión, brechas de género contrario a otros países como China y Corea del Sur que de tener un desarrollo similar al de nuestra nación ahora son una de las que tiene mayor crecimiento de PIB.
Hoy México llega al tercer Mundial con el ingreso por persona más alto de su historia, pero con un ritmo de crecimiento insuficiente para cerrar la brecha con las economías más desarrolladas.
La inversión en México ha representado en promedio 21% del PIB durante los tres mundiales y desde mediados de los noventa esa cifra no se ha movido, muy por debajo de las economías que sí han logrado crecer de forma sostenida.
Corea del Sur, que en 1970 tenía un nivel de desarrollo similar al de México, invierte hoy 30% de su PIB; China, más de 40%. “Sin una mayor apuesta inversora, el crecimiento seguirá siendo insuficiente para generar los empleos formales y la capacidad productiva que el país necesita”, advierte el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)
Si bien a lo largo de esos tres Mundiales de Futbol en los que México ha sido sede, el país se ha transformado y es integrante de acuerdo comerciales tan importantes como el GATT, TLCAN o ahora el T—MEC que nos han convertido en la plataforma industrial de América del Norte, le realidad es que nuestra economía se mantiene estancada desde entonces y lo que es peor: a la baja.
La inversión lleva tres décadas estancada entre 20% y 22% del PIB y la producción de hidrocarburos y gas natural se ha debilitado, comprometiendo el crecimiento de largo plazo.
El mundial dura unas semanas, pero los retos de competitividad se juegan todos los días: aún falta abordar retos como la baja inversión, las brechas de género, el crecimiento insuficiente y una política de cuidados pendiente.
La participación laboral de las mujeres avanzó en el marcador, pero la licencia de maternidad sigue jugando con reglas de 1970, cuando apenas 18% de las mujeres formaba parte de la fuerza de trabajo.
Los permisos de paternidad de cinco días, por su parte, se incorporaron hasta 2012 y en 2021 se reconoció el acceso para sus hijos a guarderías del IMSS.