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Claudia Sheinbaum descarta regresar a mecanismos que permitieron nepotismo y venta de plazas; la CNTE define en las primeras horas de este viernes si continúan las protestas

Ingreso a una plaza de maestro, en el centro del debate entre CNTE y Gobierno federal

Mario Delgado, secretario de Educación Pública durante conferencia matutina en Palacio Nacional. (Andrea Murcia Monsivais)

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tenía previsto generar resolutivos en su asamblea nocturna de jueves a viernes; la iniciada el miércoles pasado se suspendió al filo de las 4:30 de la mañana al declararse en receso (es decir, la asamblea sindical no ha llegado a su fin y por tanto no existe aún una respuesta a la propuesta del gobierno).

Durante este compás de espera se ha hecho evidente que el magisterio disidente ha comenzado a ver con mejores ojos las propuestas oficiales, pero el centro de la discusión ha dejado de ser el tema de pensiones del ISSSTE, para centrarse en los métodos de asignación de plazas en las escuelas públicas.

La reforma educativa de Peña Nieto, derogada por López Obrador cuando llegó a la presidencia, era tajante en estos temas: para obtener una plaza en una primaria o secundaria, el candidato debía comprobar capacidad en exámenes. Si entraba a la carrera magisterial, otros exámenes debían comprobar que se actualizaba y podía mentanerse al frente del aula. A la par de esto e iuncluso aunque no fuera el objetivo del profesor, un buen rendimiento en los exámenes mejoraba el sueldo de los docentes.

De aquel sistema, sólo sobrevivió una unidad admistratiova de menor tamaño del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAM), que eventualmente dejó de tener sentido, a juicio de gran parte de los maestros, porque desaparecieron muchas de las categorías de promoción y porque es fácil encontrar los examenes que se relizan en internet. Sería, básicamente, una simulación; a diferencia del sistema de Peña Nieto, USICAM es una evaluación sin provecho para maestros que en verdad quieren mejorar su desempaño al frente de la clase y, a la para, mejorar su salario.

USICAM, al crearse bajo el sexenio de López Obrador, se presentó como órgano administrativo desconcentrado de la SEP, con autonomía técnica, operativa y de gestión que norma los procesos de selección para la admisión y promoción de los maestros. Su derogación es la segunda gran demanda de la CNTE (detrás de la de pensiones) y la CNTE ha logrado promesas de que la ley que lo auspicia se va a derogar.

Pero, a partir de lo anterior, ya surgió el debate de fondo: ¿cómo elegir a quienes tendran una plaza de maestro?

Antes de USICAM y de la reforma de Peña Nieto, las plazas de maestros eran heredables. En verdad, un grupo de niños podía cursar educación básica con personas que no eran profesores, sino hijos de maestros a quienes, de facto, se les daba el derecho de heredar la plaza.

Las dirigencias sindicales de las secciones de Chiapas, Oaxaca y Guerrero estarían empujando, al menos parcialmente, por que la desaparción del USICAM para regresar a esos viejos tiempos, pero en esas mismas seccionales sindicales y sobre todo en las que han apoyado las movilizaciones desde el centro del país, la visión preponderante es otra.

Por lo pronto, el Gobierno federal abrió la puerta al magisterio para participar en la construcción de una nueva reforma que sustituya al USICAM.

En la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum de este jueves, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, informó que en la más reciente mesa de diálogo con la CNTE se presentó una propuesta para que los propios docentes participen en el diseño de la iniciativa.

Delgado recordó que el compromiso de modificar este sistema forma parte de los 100 compromisos de gobierno de la presidenta Sheinbaum y responde a una demanda expresada por maestras y maestros de distintas regiones del país.

“Lo que queremos es que participen en el diseño de esta reforma”, señaló el titular de la SEP al explicar que se propuso instalar mesas técnicas con especialistas y representantes del magisterio para incorporar sus aportaciones al nuevo marco legal.

Sin embargo, el funcionario lamentó que exista rechazo a una reforma que todavía no ha sido presentada formalmente (aunque el rechazo está bien localizado en los estados antes mencionados, algo que Delgado omitió mencionar).

La propuesta del Gobierno federal contempla una consulta nacional que se realizará escuela por escuela y maestro por maestro a partir del próximo ciclo escolar. El objetivo es que sean los propios docentes quienes definan cómo debe ser la nueva relación entre el Estado y el magisterio.

Según Mario Delgado, el nuevo esquema deberá garantizar los derechos laborales, la transparencia y evitar prácticas que durante años fueron señaladas por corrupción, nepotismo, influyentismo y venta de plazas.

La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó esta postura y fue muchao más enfática con el fondo de este tema: la desaparición de USICAM no significará regresar a mecanismos del pasado que permitían que decisiones sobre plazas y promociones quedaran en manos de acuerdos entre dirigencias sindicales y gobiernos estatales.

La mandataria recordó que antes de la reforma educativa de 2013 existían comisiones mixtas que, en muchos casos, derivaron en prácticas irregulares y falta de transparencia. Posteriormente, dijo, la reforma impulsada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto estableció un sistema de evaluación que fue ampliamente rechazado por el magisterio por considerarlo punitivo. “Ni una ni otra”, resumió Sheinbaum al plantear que la alternativa debe construirse con la participación directa de las maestras y los maestros.

La propuesta que analiza la SEP incluye mecanismos de evaluación entre pares, es decir, que sean docentes quienes participen en la valoración de otros docentes para procesos de ingreso, promoción y reconocimiento profesional.

La presidenta señaló que este modelo opera en instituciones como la UNAM y podría convertirse en una alternativa para garantizar procesos más justos y con mayor legitimidad entre el propio magisterio. Incluso dio su caso como ejemplo, pues para ser investigadora en la UNAM, debió someterse a la evaluación de otros investigadores que acreditarán que ella tenía conocimientos y capacidades suficientes para desempeñar una tarea tan importante.

La USICAM es un órgano administrativo desconcentrado adscrito a la Secretaría de Educación Pública con autonomía técnica, operativa y de gestión. Su función principal es aplicar las disposiciones de la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros en materia de admisión, promoción y reconocimiento docente.

La SEP informó que el proceso de consulta arrancará en agosto y que las conclusiones servirán de base para elaborar la iniciativa de reforma que será presentada posteriormente ante el Congreso.

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