
Mientras millones de mexicanos disfrutaron de la máxima fiesta del futbol, sectores sociales entre ellos la CNTE mantienen protestas y movilizaciones en la ciudad de México donde exigen respuestas a problemáticas como las pensiones o desapariciones de personas en un país marcado por la desigualdad, pobreza e inseguridad.
“La euforia deportiva no elimina las problemáticas estructurales que enfrenta el país”, advierten especialistas de la Universidad Iberoamericana que consideran que el futbol posee una capacidad única para generar emociones compartidas y fortalecer el sentido de pertenencia.
“Cuando termine la fiesta del Mundial volveremos a la realidad de los conflictos y demandas sociales que siguen presentes. El bienestar generado por el futbol suele ser temporal y no sustituye la necesidad de atender las problemáticas de fondo”, advierte el jefe del área de Psicología del Deporte de la Dirección de Deportes de la IBERO, Alejandro Cruz Darío Flores
Un triunfo de la selección mexicana como el que se presentó este jueves—agrega-, puede generar optimismo y alivio entre la población pero eso es temporal.
“ El entusiasmo mundialista no elimina las problemáticas existentes, pero sí puede funcionar como un factor que amortigüe momentáneamente la tensión social y fortalezca sentimientos de identidad y pertenencia colectiva, explica el académico
Aunque reconoció que las protestas, los bloqueos y los problemas de movilidad han generado malestar entre la población, consideró que un resultado favorable de la Selección Mexicana podría provocar una sensación temporal de optimismo y alivio.
Flores, coincidió en que el futbol tiene una capacidad singular para influir en el estado de ánimo colectivo, especialmente en un país donde este deporte forma parte de la identidad cultural de millones de personas.
Añadió que, pese a los altos costos de los boletos, las restricciones comerciales para la transmisión de los partidos y otras críticas relacionadas con la organización del torneo, existe un fuerte deseo de participar en la experiencia mundialista, reflejado en reuniones familiares, eventos comunitarios y diversas expresiones de apoyo a la Selección Mexicana.
El especialista consideró que una buena actuación del equipo nacional podría fortalecer la cohesión social y mantener el entusiasmo durante varias semanas. En contraste, una eliminación temprana tendría el potencial de reforzar las críticas y el descontento ya existente.