
En tan solo una década, México ha vivido una transformación tecnológica sin precedentes. El acceso a internet, los teléfonos inteligentes y los dispositivos conectados han cambiado la forma en que las personas se comunican, trabajan, estudian y se entretienen. Así lo revelan los resultados de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, presentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Los resultados muestran que el país avanza hacia una mayor conectividad y que grupos que anteriormente tenían poco acceso a las tecnologías digitales, como los adultos mayores y los habitantes de comunidades rurales, han comenzado a incorporarse de manera acelerada al mundo digital.
Durante la presentación de los resultados, la presidenta del INEGI, Graciela Márquez, destacó que los cambios tecnológicos han modificado profundamente la vida cotidiana de millones de personas y que la encuesta permite observar cómo la sociedad mexicana adopta nuevas herramientas digitales.
Uno de los datos más relevantes es el crecimiento de usuarios de internet. En 2015, el 57.4 por ciento de la población de seis años y más utilizaba esta herramienta. Diez años después, la cifra alcanzó el 86.1 por ciento.
Esto significa que el número de usuarios pasó de poco más de 61 millones a casi 105 millones de personas, un incremento que refleja la importancia que ha adquirido la conectividad en la vida diaria.
El estudio también evidencia que las nuevas tecnologías han llegado a sectores que anteriormente se encontraban rezagados. Uno de los ejemplos más claros es el caso de los adultos mayores.
Hace diez años, apenas tres de cada cien personas de 75 años o más utilizaban internet. En 2025 la cifra aumentó a 30 de cada cien. Aunque continúa siendo uno de los grupos con menor porcentaje de usuarios, es también el que registró el crecimiento más acelerado durante la última década.
Este fenómeno demuestra cómo las herramientas digitales han dejado de ser exclusivas para los jóvenes y se han convertido en parte de la vida de personas de todas las edades.
Otro aspecto importante es la reducción de la brecha digital entre hombres y mujeres. En 2015 existía una diferencia de seis puntos porcentuales a favor de los hombres en el uso de internet. Sin embargo, para 2025 prácticamente se alcanzó la paridad.

Actualmente, el 86.6 por ciento de los hombres utiliza internet, mientras que el porcentaje entre las mujeres es de 85.6 por ciento.
La conectividad también ha logrado avanzar en zonas rurales, donde durante años existió una fuerte desventaja respecto a las áreas urbanas.
En 2017 apenas cuatro de cada diez habitantes de comunidades rurales utilizaban internet, mientras que en las ciudades la cifra alcanzaba siete de cada diez personas. La diferencia era de aproximadamente 42 puntos porcentuales. Sin embargo, para 2025 la situación cambió significativamente. En las zonas urbanas el porcentaje de usuarios llegó a 88.9 por ciento, mientras que en las rurales alcanzó 75.2 por ciento.
La brecha se redujo a solo 14 puntos porcentuales, lo que refleja un crecimiento acelerado en regiones que históricamente enfrentaban problemas de acceso a las telecomunicaciones.
De acuerdo con especialistas del instituto, esta evolución muestra que cada vez más personas cuentan con posibilidades de conectarse sin importar si viven en una ciudad o en una comunidad apartada.
Los dispositivos utilizados para acceder a internet también han cambiado con el paso de los años. Actualmente, el teléfono celular inteligente es la principal herramienta de conexión para la mayoría de los mexicanos. Mientras tanto, el uso de computadoras ha disminuido gradualmente.
Los datos del INEGI muestran que las personas prefieren conectarse a través de teléfonos inteligentes debido a la facilidad de uso, movilidad y acceso constante a la red. En contraste, las computadoras de escritorio continúan perdiendo presencia en los hogares mexicanos.
Otro fenómeno destacado es el crecimiento de las televisiones inteligentes. En 2015 apenas el 5.4 por ciento de los usuarios utilizaba este tipo de dispositivos para conectarse a internet. Para 2025 la cifra alcanzó el 50 por ciento, mostrando cómo estos aparatos se han convertido en una opción cada vez más común para acceder a contenido digital. Además, tres de cada cuatro hogares mexicanos ya cuentan con una televisión inteligente.
El estudio también permitió conocer para qué utilizan internet los mexicanos. La principal actividad sigue siendo la comunicación, con el 93 por ciento de los usuarios empleando la red para mantenerse en contacto con familiares, amigos o compañeros de trabajo.
Le siguen el entretenimiento, con 89.6 por ciento; las redes sociales, con 89.2 por ciento; la búsqueda de información, con 77.9 por ciento; y las actividades educativas, con 79.7 por ciento.
Estos datos muestran que internet se ha convertido en una herramienta multifuncional que forma parte de prácticamente todas las actividades cotidianas. Sin embargo, el entretenimiento ocupa cada vez más espacio dentro de los hábitos digitales de la población.
La reproducción de videos, películas, música y contenidos en plataformas digitales es una de las actividades que más crecen año con año.
Incluso los servicios de streaming continúan expandiéndose. La encuesta señala que el 36.4 por ciento de los hogares cuenta actualmente con algún servicio de este tipo, aunque la diferencia entre zonas urbanas y rurales sigue siendo considerable.
En cuanto al uso de teléfonos celulares, el crecimiento también es evidente. En 2015 existían aproximadamente 76 millones de usuarios de celular. Para 2025 la cifra alcanzó 103.2 millones. Además, el 97 por ciento de quienes utilizan celular cuentan con un teléfono inteligente, mientras que los dispositivos tradicionales prácticamente han desaparecido.

La mensajería instantánea, el acceso a redes sociales y el consumo de contenido multimedia se mantienen como las aplicaciones más utilizadas por los usuarios mexicanos. Aunque el avance tecnológico es evidente, la encuesta también identificó los principales obstáculos que aún impiden una conectividad total. Entre las personas que no utilizan internet, la razón más frecuente es no saber cómo usarlo. Otros mencionan falta de interés, ausencia de acceso o limitaciones económicas.
De igual forma, entre los hogares que no cuentan con internet, la principal causa sigue siendo la falta de recursos para contratar el servicio.
Las diferencias regionales también continúan siendo visibles. Las entidades con mayores niveles de conectividad son Nuevo León, Baja California, Quintana Roo, Ciudad de México y Aguascalientes, donde más del 90 por ciento de la población utiliza internet. Por el contrario, Chiapas, Oaxaca y Guerrero registran los porcentajes más bajos, aunque también son estados donde se observó un crecimiento importante durante los últimos años.
Durante la presentación de los resultados, autoridades del INEGI señalaron que la expansión de la conectividad representa una oportunidad para ampliar el acceso a la educación, el empleo, los servicios gubernamentales y el comercio electrónico. Sin embargo, también advirtieron sobre algunos riesgos asociados al crecimiento de las tecnologías digitales.
El vicepresidente del instituto, Mauricio Márquez, explicó que actualmente vivimos en una sociedad hiperconectada donde la comunicación es inmediata y constante, pero donde también existen desafíos relacionados con la desinformación, el exceso de información y la pérdida de interacción personal.
Indicó que las tecnologías permiten acceder a información en cuestión de segundos y facilitan la comunicación con personas de cualquier parte del mundo, pero recordó que el reto consiste en utilizarlas de manera responsable. En este sentido, destacó que la conectividad no debe convertirse en un factor de aislamiento social, sino en una herramienta que fortalezca el bienestar, la participación ciudadana y las oportunidades de desarrollo.
Los resultados de la ENDUTIH 2025 muestran que México avanza hacia una sociedad cada vez más digitalizada. La disminución de las brechas entre hombres y mujeres, entre jóvenes y adultos mayores, y entre zonas urbanas y rurales representa uno de los principales logros observados durante la última década.
No obstante, también deja claro que aún existen desafíos importantes para garantizar que todas las personas puedan aprovechar los beneficios de las tecnologías de la información.