
México se consolida como uno de los países más atractivos de América Latina para el desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial (IA), gracias al crecimiento de centros de datos, servicios en la nube y nuevas inversiones tecnológicas. Sin embargo, especialistas coinciden en que todavía existen desafíos importantes para acelerar su adopción y reducir la distancia con las economías más avanzadas.
Andrés Rengifo, director de Asuntos Corporativos y Externos de Microsoft para la región, señaló que México ocupa actualmente el segundo lugar en América Latina como destino para infraestructura crítica relacionada con inteligencia artificial. Entre los factores que impulsan esta posición destacan su cercanía con Estados Unidos, la disponibilidad de servicios tecnológicos y el desarrollo de capacidad energética.
De acuerdo con el AI Diffusion Report 2026, elaborado por el Microsoft AI Economy Institute, el uso de inteligencia artificial continúa creciendo a nivel global. Durante el primer trimestre del año, la adopción pasó de 16.3 a 17.8 por ciento de la población en edad laboral, mientras que 26 economías ya superan el 30 por ciento de utilización de esta tecnología.
En América Latina, Costa Rica encabeza la lista con una adopción de 28.5 por ciento, seguida por República Dominicana, Uruguay, Colombia y Chile. México aparece en la séptima posición regional con 20.1 por ciento, cifra que representa un aumento de 2.3 puntos respecto a 2025 y de 3.4 puntos en comparación con la primera medición realizada hace nueve meses.
El informe también advierte que la diferencia entre países desarrollados y emergentes continúa ampliándose. Mientras las economías más avanzadas registran una adopción de 27.5 por ciento, en las naciones emergentes el promedio es de 15.4 por ciento.
Rengifo explicó que la inteligencia artificial debe verse como una tecnología capaz de transformar sectores completos de la economía, similar al impacto que tuvieron en su momento la electricidad o la imprenta. Añadió que alrededor de ella se desarrolla un ecosistema que involucra energía, conectividad, centros de datos, chips, aplicaciones y talento especializado.
Para Nicolás Camhi, cofundador de la empresa de automatización Vambe, México se ha convertido en un importante centro de innovación y emprendimiento tecnológico. No obstante, señaló que muchas organizaciones todavía enfrentan barreras como el desconocimiento, la resistencia al cambio y el temor a implementar nuevas herramientas.
El especialista advirtió que las empresas que no incorporen inteligencia artificial en sus procesos podrían perder competitividad con el paso del tiempo frente a organizaciones que sí aprovechen estas tecnologías.
Por su parte, Ricardo Melo, vicepresidente senior de Crecimiento y Producto de HostGator América Latina, afirmó que las pequeñas y medianas empresas ya comenzaron a pasar de la etapa de prueba a la implementación de soluciones basadas en inteligencia artificial. Aun así, reconoció que persisten retos relacionados con infraestructura digital y capacitación.
En materia energética, Rengifo recordó que México ha anunciado proyectos para sumar entre 600 y 700 megavatios de capacidad hacia 2030, además de las inversiones realizadas por empresas tecnológicas como Microsoft, AWS y Google para fortalecer la infraestructura necesaria para el crecimiento de la IA.
El avance también se refleja en el comercio exterior. Un análisis de Banorte destacó que las exportaciones vinculadas con inteligencia artificial crecieron 36.6 por ciento anual durante los últimos 12 meses, lo que refuerza la importancia de impulsar industrias relacionadas con esta tecnología.
Otro de los sectores que ya experimenta cambios es el desarrollo de software. Microsoft detectó un incremento de 78 por ciento en herramientas y proyectos vinculados con inteligencia artificial dentro de GitHub. Según Rengifo, esto demuestra que la IA ya no solo se utiliza para generar texto o imágenes, sino también para crear código y acelerar nuevos desarrollos tecnológicos.
Aunque el país avanza en la adopción de inteligencia artificial y atrae inversiones para fortalecer su infraestructura, especialistas consideran que el desafío ahora será ampliar la capacitación, mejorar la conectividad y garantizar suficiente energía para aprovechar todo el potencial de una tecnología que cada vez tiene más peso en la economía global.