
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al afirmar que su país estaría en mejores condiciones sin ese acuerdo comercial, aunque dejó abierta la posibilidad de respaldar su renovación.
Durante una conferencia realizada en Francia, tras participar en la cumbre del G7, el mandatario estadounidense fue cuestionado sobre el proceso de revisión del tratado, que inició al cumplirse seis años de su entrada en vigor.
“Preferiría no tener el acuerdo, aunque es posible que lo firme. Creo que como país estaríamos mejor si no hubiera un acuerdo, pero estoy abierto a hacerlo”, declaró Trump.
El presidente recordó que el actual T-MEC comenzó a operar en julio de 2020 para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), luego de una renegociación impulsada durante su primer mandato.
Trump insistió en sus críticas al TLCAN, al que volvió a describir como “el peor acuerdo comercial jamás hecho”. Señaló que una de las principales razones por las que promovió el T-MEC fue la incorporación de una cláusula de revisión periódica, mecanismo que no contemplaba el tratado anterior.
Según explicó, esa revisión a seis años permite volver a discutir las condiciones del acuerdo y evaluar su continuidad.
“Ellos esperaban que yo no estuviera aquí”, afirmó al referirse a México y Canadá cuando aceptaron ese esquema durante las negociaciones.
El mandatario también reconoció que las conversaciones podrían complicarse y que no existe garantía de alcanzar un nuevo consenso entre los tres países.
“Tal vez no podamos llegar a un acuerdo”, advirtió.
La revisión del T-MEC abrió formalmente un nuevo capítulo para la relación comercial de Norteamérica. Si México, Estados Unidos y Canadá logran acordar su continuidad antes del 1 de julio, el tratado se extenderá automáticamente por otros 16 años.
Sin embargo, si no existe un acuerdo entre las tres naciones, comenzará un proceso de revisiones anuales que podría prolongarse durante una década antes de una eventual expiración del pacto comercial.
Mientras tanto, México y Canadá han manifestado públicamente su interés en mantener vigente el tratado. Por su parte, Washington ha dejado entrever que buscará cambios en sectores considerados estratégicos, entre ellos la industria automotriz y el acceso al mercado canadiense de productos lácteos.
Las declaraciones de Trump se producen en un momento clave para el futuro del principal acuerdo comercial de América del Norte, cuyo resultado definirá buena parte de la relación económica entre los tres países durante los próximos años.