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No se descubrió que la región era pobre; se descubrió que podía seguir siéndolo aun creciendo, exportando e integrándose al comercio mundial

La CEPAL en México es patrimonio intelectual que no se puede desperdiciar: Leonardo Lomelí

Aniversario Cepal

Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM afirmo que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), no descubrió que la región era pobre; descubrió que podía seguir siéndolo aun creciendo, exportando e integrándose al comercio mundial.

Durante su participación en la celebración de los 75 años de la fundación de la Sede Subregional de la CEPAL en México, Lomelí vegas explicó que dicha formulación encapsula una crítica radical a la teoría económica convencional y continua siendo el núcleo del problema de desarrollo en Latinoamérica.

En el Senado de la República, acompañado por el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs; y por la senadora y presidenta de la Comisión para el Seguimiento a la Implementación de la Agenda 2030 de la Cámara alta, Amalia García Medina, el rector de la Universidad Nacional también comentó que en un mundo en ruptura, en el que se desmoronan las certezas del orden económico de la posguerra, y América Latina busca definir su lugar en la nueva arquitectura global, la tradición del pensamiento cepalino “es un patrimonio intelectual que la región no puede darse el lujo de desperdiciar”.

José Manuel Salazar-Xirinachs, por su parte, previamente había dictado la conferencia “Repensar el Desarrollo en un Mundo en Ruptura” en la cual aseguró que el futuro de la región no se va a construir únicamente por medio de la reacción a las rupturas. En su lugar argumentó que “se construirá ampliando nuestros márgenes de acción, fortaleciendo nuestras capacidades y haciendo del desarrollo una tarea colectiva”.

Asimismo, enfatizó en que no es suficiente diseñar políticas públicas que sean “técnicamente excelentes”, si no se toman en consideración tanto el entorno de gobernanza, como las capacidades institucionales con que cada país cuenta para ejecutarlas. 

En ocasión del Seminario de alto nivel: Las Transformaciones para el Desarrollo, el rector Vanegas ofreció la conferencia magistral “El Estructuralismo Latinoamericano desde la Perspectiva de la CEPAL”, en la que expuso que el estructuralismo cepalino no es una teoría del sur para el sur, sino del análisis de las asimetrías del capitalismo mundial. Esto es pertinente para entender los problemas de cualquier economía que aspire a transformar su posición estructural en la división internacional del trabajo.

De igual manera, sostuvo que, en el presente, el problema de desarrollo en la región se manifiesta por medio del deterioro de los términos de intercambio de los bienes primarios y también a través de la concentración de las rentas tecnológicas en los países que s encargan de controlar las plataformas digitales, al igual que los modelos de inteligencia artificial y la propiedad intelectual de las nuevas industrias de la transición energética.

En el evento que fue moderado por el presidente de la Comisión de Economía del Senado de la República, Emmanuel Reyes Carmona, el rector de la UNAM subrayó que el estructuralismo de la CEPAL vale, ante todo, como ruptura epistemológica: su contribución más duradera es la demostración de que el sistema económico mundial no puede analizarse con las categorías que fueron construidas desde y para las economías del centro.  

Lomelí Vanegas remarcó que el aniversario de la Sede Subregional de la CEPAL en México es un buen momento para celebrar una historia intelectual extraordinaria, al mismo tiempo que se reafirma una agenda que incluye actualizar el instrumental analítico del estructuralismo para las nuevas asimetrías digitales y energéticas. Esto significa la construcción de coaliciones políticas con las que sea posible avanzar en las reformas estructurales que el análisis cepalino prescribe y así contribuir al debate internacional para construir un mundo que necesita urgentemente entender la razón por la que el crecimiento no simboliza el desarrollo.

Durante su participación, Amalia García coincidió en que en el momento actual se requiere estudiar cómo, desde la región de América Latina, se puede trabajar en un nuevo orden mundial en el que no se coloque en el centro solo a las grandes potencias que utilizan la economía como forma de coerción o los aranceles como amenaza.

La subsecretaria de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe, Raquel Serur Smeke, añadió que en un planeta en el que la arquitectura del sistema internacional se encuentra en crisis, la región puede plantearse como un espacio de oportunidad geoeconómica ante Europa o el Medio Oriente.

El director de la Sede Subregional de la CEPAL en México, Jorge Mario Martínez-Piva, expresó que el estructuralismo cepalino es como “unos anteojos, una forma de leer y pensar”, y profundamente latinoamericana. Ante esto, señaló que, así como en su momento la zona creó la teoría de la dependencia, la necesidad que existe hoy en días es la de elaborar una nueva política y teoría del progreso.

Por último, la presidenta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Graciela Márquez Colín, celebró los estudios y la sistematización de indicadores que el organismo internacional ofrece. “De no haber existido la Subsede Regional de la CEPAL, habría sido necesario inventarla”, dijo al remarcar su legado.

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