
El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo Aburto, presento uno de los más recientes saltos tecnológicos en materia de la salud; se trata de la compra de 42 tomógrafos de ultima generación. Se trata de aparatos clave para apoyar a que en los hospitales el flujo de trabajo y atención sea la más eficaz.
Al ampliar la capacidad de atención, se fortalecen los servicios en urgencias, oncología, neuroglia e igualmente en lo que tiene que ver con la medicina interna. Los tomógrafos ya se encuentran instalados a lo largo de 19 estados, en 40 hospitales tanto de alta especialidad como regionales y de zona.
Robledo Aburto también explicó que la compra de los tomógrafos se llevo a cabo de la mano de la Ley de Adquisición, lo que les permitió obtener los escáneres directamente con los fabricantes sin la participación de intermediarios. “De está manera accedimos a la última gama”.
Los modelos adquiridos cuentan con una avanzado sistema de tomografía computarizada de gama ultra alta que es capaz de realizar 256 cortes (imágenes), y por medio de la integración de un sistema de inteligencia artificial que detecta el peso del paciente, al igual que la cantidad de radiación que va a ser necesaria, es posible obtener resultados de alta precisión.
Los 256 cortes permiten que se trabaje con análisis más avanzados de infarto cerebral, determinación temprana de tumores, hemorragias internas y lesiones de órganos. A la vez, durante el proceso el paciente recibe una menor exposición a la radiación, y los estudios para los que antes se necesitaba un tiempo de espera de entre 5 y 6 minutos, ahora toma máximo 15 segundos.
Al día, asimismo, previamente se realizaban de 20 a 25 estudios, mientras que con el nuevo equipo el número subió a un total de 50 estudios. “Más pacientes también significa menos tiempo de espera, y tecnología de está naturaleza significa menos traslados hacia otros hospitales”, añadió el director general del IMSS.