
La presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer, durante su conferencia de prensa matutina, que los resultados y los indicadores que deriven de la planta de moscas estériles que acaba de ser inaugurada en Metapa de Domínguez, Chiapas después de un proceso de rehabilitación, van a ser lo que definan la fecha en la que se abra la frontera entre Estados Unidos y México.
“Es un buen ejemplo de cooperación para el desarrollo, es el ejemplo de como debe de haber cooperaciones entre Estados Unidos y México. En este caso es en dos sentidos: el desarrollo científico y tecnológico, y por el otro lado, la aplicación conjunta para erradicaría algo que puede afectar mucho al ganado”, añadió Sheinbaum.
Como parte de una cooperación entre ambos países, con la buscan erradicar la plaga del gusano barrenador que continua creciendo y afectando al ganado en ambas naciones, la reinauguración de dicha planta tuvo lugar el pasado sábado 27 de junio.
Si bien se trata de una operación técnica que se maneja de manera conjunta, es la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), la encargada de estar monitoreando que todo funcione de la manera correcta. Además, en el lugar sólo se cuenta con el trabajo de personal que proviene de México.
La mandataria igualmente explicó que el Gobierno de Estados Unidos aporto un total de 89. 3 millones de dólares, mientras que el Gobierno de México 61 millones de dólares.
La planta está inspirada en una fabrica similar que se encuentra en Panamá, por lo que el sábado también estuvieron presentes el secretario de agricultura de Panamá, Roberto José Linares Tribaldos, y el embajador de Panamá en México, Abraham Martínez Montilla. Asimismo, fue dicho país el que le entregó a México las larvas de moscas para que se reproduzcan y que después se lleve a cabo el proceso con el que se hacen estériles. La tecnología que se utiliza viene de una técnica que es aplicada desde 1930 que consiste en que mientras están en su etapa de pupa, se les exponga a fuentes de radiación como los rayos gammas, lo que altera su material genético y las deja incapaces de reproducirse. El siguiente paso va a ser llevarlas, en un avión especial, a Tamaulipas, y desde ahí soltarlas.