
La decisión de realizar revisiones anuales en el marco del T-MEC deben limitarse a revisar la implementación del acuerdo y no convertirse en una renegociación que cambie las reglas del juego, advirtió la American Chamber México
“Que las revisiones sean revisiones de la implementación del acuerdo, no revisiones sobre el contenido del acuerdo, sobre lo que está escrito en el acuerdo, porque eso sería más un tema de renegociación, es decir, cambiar las reglas del juego”, afirmó el presidente de este organismo, Pedro Casas Alatriste
Alerto que si las revisión anual del T-MEC camina hacia ese escenario se provocará “mucha incertidumbre” por lo cual consideró que para avanzar en la integración de las economías de México y Estados Unidos es urgente contar con reglas claras y certeza sobre el alcance de las revisiones anuales.
“ Si nos movemos en esa dirección, eso generaría mucha incertidumbre; sin embargo, si somos capaces de acotar los procesos de revisión a industrias estratégicas limitadas, se vuelve entonces un factor de certidumbre”, alertó
En conferencia de prensa virtual, Casas Alatriste, recalcó que México, Estados Unidos y Canadá deben dejar claro que las revisiones no deben ir más allá del cumplimiento del acuerdo y destacó que la principal certeza para ambas partes es que el T-MEC permanecerá vigente durante 10 años más, lo que brinda confianza a las empresas para realizar planes de inversión.
El representante de los intereses de las empresas estadounidenses indicó que la decisión de la administración Trump no tomó por sorpresa al sector privado norteamericano, pues ya existían señales de que se perfilaba ese escenario.
No obstante destacó que la permanencia del tratado representa un marco jurídico sólido y suficiente para impulsar nuevas inversiones.
Dijo no tener dudas de que, durante ese periodo que dure el T-MEC, la actual administración como las que la sucedan estarán dispuestas a ampliar el acuerdo, por lo que consideró que acuerdo comercial entre e México—Estados Unidos y Canadá terminará extendiendo su vigencia.
“El sector privado está convencido de que en ese periodo de 10 años se logrará la extensión; sería un escenario con una probabilidad cercana a cero que no logremos ponernos de acuerdo. En esos 10 años el presidente Trump ya habrá concluido su administración”, expresó.
De entrada el saber que el acuerdo sigue una década más sí es un marco jurídico lo suficientemente robusto y con una periodicidad de tiempo lo suficientemente larga para poder hacer planes de inversión, consideró