
El sector empresarial del país reconoció que la decisión de Estados Unidos de activar revisiones anuales del T—MEC forma parte del acuerdo, pero advirtió que prolongar la incertidumbre puede influir en la planeación de inversiones, sobre todo de las empresas que participan en las cadenas regionales de suministro, incluidas aquellas de origen estadounidense establecidas en México.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) aseguró que ante este escenario, México debe concentrarse en fortalecer aquello que depende de nosotros por lo cual es indispensable consolidar el Estado de Derechos, garantizar seguridad para las personas y las empresas.
Asimismo asegurar energía suficiente, confiable y competitiva, fortalecer la infraestructura logística y ofrecer un entorno que incentive la inversión, la innovación y el crecimiento de las MiPyMEs.
“En momentos de incertidumbre externa, nuestro país no puede generar incertidumbre adicional desde el ámbito interno” , advirtió. El organismo encabezado por Juan José Sierra, destacó los beneficios que ha traído consigo el T- MEC para América del Norte pues desde su entrada en vigor, el comercio en la región aumentó 55%, mientras que el intercambio regional se ha multiplicado casi cinco veces desde 1994.
Detalló que el 61% de las organizaciones mexicanas destina sus exportaciones principalmente a Norteamérica bajo las reglas del T-MEC. Ello mientras que el 47% de las empresas obtienen de Estados Unidos y Canadá los insumos que utilizan en sus procesos productivos, lo que confirma la interdependencia de las cadenas de suministro en la región.
El sector Patronal del país recalcó que la decisión de Estados Unidos de no respaldar, por ahora, la extensión de 16 años del T-MEC y dar paso al mecanismo de revisiones anuales, coloca al acuerdo en una nueva fase de negociación.
En este contexto, pidió que el proceso se conduzca con responsabilidad, visión de largo plazo y diálogo permanente para preservar la confianza que ha convertido a América del Norte en una de las regiones más competitivas del mundo.
Reconoció que entre 1994 y 2024, el comercio de América del Norte se ha multiplicado casi cinco veces, y desde la entrada en vigor del T-MEC en 2020, se incrementó en un 55%.
Adicionalmente, el 84% de las empresas mexicanas considera que el tratado ha tenido un impacto positivo o muy positivo para sus actividades y para el desarrollo económico del país.
“El T-MEC ha permitido consolidar cadenas de valor altamente integradas que generan competitividad para los tres países. La integración productiva de América del Norte no responde a una lógica de suma cero; por el contrario, las economías de México, Estados Unidos y Canadá se fortalecen cuando operan bajo reglas claras, certidumbre jurídica y condiciones que favorecen la inversión y el desarrollo de largo plazo”, estableció
Dijo que esta coyuntura representa una oportunidad para que México impulse una agenda de negociación orientada a fortalecer su posición dentro de las cadenas regionales de valor.
El objetivo —agregó—no debe limitarse a preservar el acceso preferencial al mercado norteamericano, sino también a generar las condiciones para atraer inversiones de mayor impacto, incrementar la participación de insumos, componentes y productos fabricados en México en las exportaciones de la región, y avanzar hacia actividades de mayor valor agregado.
“Esto permitirá fortalecer la competitividad de nuestra economía, generar más y mejores empleos, impulsar el desarrollo de proveedores nacionales y de las MiPyMEs, así como propiciar un crecimiento más equilibrado en las comunidades y regiones donde se establezcan las nuevas inversiones”, recalcó