
Ante enfermedades catastróficas como puede ser el cáncer, y la necesidad de hacer frente a gastos médicos que pueden llevar al paciente y sus familias a una situación de vulnerabilidad económica, una de las mejores opciones, es la revisión anual con diversos estudios que ayuden a hacer detecciones tempranas y con ello, una intervención oportuna, en caso de ser necesario.
Así lo señaló, en entrevista con Crónica, Roberto García, director de expansión y desarrollo de Auna México, quien enfatizó que en nuestro país, el gasto de bolsillo en salud ronda el 50% del total del gasto en salud, “es decir que de cada peso que se paga en salud, 50 centavos vienen de las familias no aseguradas, con lo que son gastos fuera de cualquier esquema de protección”.
Recordó que el gasto de bolsillo es el pago directo que hacen las familias al comprar medicamentos, acudir con un médico especialista, compra de medicamentos, hacerse estudios de laboratorio, y que no son reembolsados por ningún seguro, lo cual deja en una condición de vulnerabilidad económica a muchas familias.
En este mismo sentido, indicó que con base en datos de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares (ENIGH) del 2022, el 3.2% de los hogares (poco más de un millón 200 mil familias), destinaron más del 30% de su ingreso anual a gasto de bolsillo.
Esto significa, subrayó, que esas familias incurren en gastos catastróficos, porque destinar el 30% del patrimonio anual para cubrir una enfermedad catastrófica puede ser devastador.
Otro dato alarmante es que hasta un 14.6% de esas familias que hacen gasto de bolsillo catastrófico, caen por debajo de la línea de pobreza moderada, con lo que quedan en vulnerabilidad social.
Pérdida del patrimonio, para atender la salud
Precisó que enfrentar una enfermedad catastrófica como el cáncer, puede llevar a las familias a deshacerse de su patrimonio hecho con mucho esfuerzo, porque algunas estimaciones señalan, que algunos tratamientos pueden rondar los 200 mil pesos en promedio, “si la persona cuenta con seguridad social, de no ser así, el gasto puede elevarse hasta los 260 mil pesos”, o incluso más.
La importancia de fortalecer una adecuada cultura de la prevención y cuidado a la salud, aseveró, es porque, cada año, se diagnostican en el país, cerca de 207 mil nuevos casos de cáncer, “pero para el 2050 se estima que sean 90% más, es decir 393,000 casos al año, además de los ya existentes”.
El grave problema, externó, es que cuando se piensa en inversión pública en salud “en cualquier país, no solo en México, los recursos destinados a veces menos que el Producto Interno Bruto de los países, mientras que la demanda en servicios de salud crece hasta dos o tres veces de lo que lo hace el PIB”.
Estas enfermedades al ser de alta complejidad también generan gastos en infraestructura que desafortunadamente ya son inviables para muchos sistemas públicos, porque, ejemplificó, se requieren aceleradores lineales que cuestan entre seis y siete millones de dólares para tratar el cáncer.
“En México hay una escasez general de aceleradores lineales, en el sector público hay mucha avería, y en el sector privado solo hay disponibilidad en las grandes ciudades”, además, se requieren insumos como medicina nuclear, radiofármacos, con inversión para estos equipos que supera los cinco millones de dólares, mencionó.
Fomento al autocuidado
Ante tal panorama, y debido a que el cáncer no es una enfermedad prevenible, pero sí tratable, si se detecta en etapas iniciales, Roberto García, advirtió que Auna México, como proveedor de servicios de salud, impulsa en el país es una cultura de la prevención, incluida la modificación de hábitos alimenticios, que pueden condicionar el desarrollo de obesidad.
Recordó que ha quedado comprobado que quienes viven con esta enfermedad “tiene hasta cinco o siete veces más riesgo de desarrollar cáncer estadio 3”.
A través del programa Onco Salud, dijo, se comienza desde la salud preventiva, incluido un tamizaje oncológico anual, “una mujer de más de 40 años, ya debe realizarse la mastografía cada año, el papanicolau, los hombres; el antígeno prostático, pruebas de sangre”.
Un seguro con cobertura sólo para cáncer
Explicó que a diferencia de un seguro de gastos médicos mayores, Auna sólo se enfoca a oncología, desde la prevención hasta el tratamiento, y señaló que con más de 30 años de experiencia en Perú, desde hace dos años en México la compañía ofrece el modelo Onco Salud que alcanza el 74% de supervivencia global en cáncer en 5 años “que es mucho más de lo que alcanzan otros sistemas de salud”.
Un seguro solo para atender cáncer, es porque a la gente no le alcanza, y solo el 10% de los mexicanos tienen un seguro de gastos de médicos mayores y este producto puede costar entre el 20 o 30% de lo que cuesta un seguro de gastos médicos mayores, y cubre sólo cáncer, pero que puede llegar a destrozar el patrimonio familiar, y bajo este esquema en México ya cuentan con 10,000 asegurados
Con presencia en 15 ciudades en el país, y convenio con 1500 laboratorios en territorio nacional y una amplia red hospitalaria, Roberto García, señaló que el llamado es también para los empresarios, ya que sólo el 20% de los trabajadores formales del país de quienes tienen IMSS tienen seguro de gastos médicos mayores y el restante restante 80% solo tiene seguridad social, con las complicaciones para la atención, recordó, por la alta demanda de servicios, y de alguna manera se encuentran en una condición de vulnerabilidad, y esta cobertura por empleado, tiene un costo más bajo que lo que pudiera costar por empleado un seguro de gastos médicos mayores.