
El presunto narcotraficante colombiano Ever Villafañe Martínez, alias “El Juancho”, fue extraditado de Colombia a México para enfrentar un proceso penal por delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita y delitos relacionados con armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
De acuerdo con información judicial, Villafañe Martínez llegó al país a mediados de la semana pasada y posteriormente fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 17, ubicado en Michoacán, donde permanece bajo custodia de las autoridades federales.
El presunto narcotraficante fue puesto a disposición del Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Penal en Jalisco, autoridad que en 2025 ordenó su reaprehensión para continuar el proceso penal 13/2024 que se sigue en su contra.
Sin embargo, debido a que el imputado fue internado en un penal federal de Michoacán, surgió un conflicto de competencia entre jueces federales, por lo que un Tribunal Colegiado deberá determinar si el proceso continuará en Jalisco o será remitido a un juzgado en esa entidad.
Las autoridades mexicanas identifican a “El Juancho” como un presunto operador clave en los vínculos entre organizaciones criminales de Colombia y cárteles mexicanos. Además, es concuño de Diego León Montoya Sánchez, alias “Don Diego”, exlíder del desaparecido cártel colombiano del Norte del Valle.
La trayectoria criminal de Villafañe Martínez incluye una fuga del penal de máxima seguridad de Itagüí, Colombia, en 2001, donde escapó oculto dentro de un mueble de madera fabricado en los talleres del centro penitenciario.
Años después, el 30 de julio de 2008, fue capturado en la Ciudad de México por elementos de la entonces Policía Federal. En ese momento, autoridades informaron que intentó borrar sus huellas dactilares para evitar ser identificado, debido a que era buscado internacionalmente por Interpol.
En 2009 fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por conspiración para traficar cocaína y lavar dinero. Posteriormente, una corte federal del Distrito Sur de Florida lo condenó a cadena perpetua.
Tras permanecer varios años bajo custodia estadounidense, fue liberado y deportado a Colombia en 2025. A partir de ello, el Gobierno de México solicitó formalmente su detención provisional con fines de extradición, petición que derivó en su captura por parte de autoridades colombianas y su posterior entrega a las autoridades mexicanas.
Con su extradición, la Fiscalía General de la República podrá continuar el proceso penal abierto en México por su presunta participación en operaciones de delincuencia organizada y lavado de dinero.