
La posibilidad de crear un impuesto a las herencias en México generó opiniones encontradas luego de que Lenia Batres defendiera la idea de gravar herencias y legados como una medida para redistribuir la riqueza. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que su gobierno no impulsará una reforma para cobrar impuestos sobre las herencias, trazando una diferencia con la postura de la ministra de la Suprema Corte.
Lenia Batres plantea abrir camino para los impuestos sobre las herencias
El pasado 7 de julio, la ministra Lenia Batres defendió su postura a favor de analizar un impuesto sobre herencias y legados, al considerar que es un mecanismo para disminuir la concentración de la riqueza.
Batres explicó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación no tiene facultades para crear este tipo de contribuciones, por lo que cualquier modificación tendría que ser discutida y aprobada por el Congreso de la Unión.
Como parte de su argumento, señaló que en varios países existen impuestos a las herencias, ya sea aplicados a los beneficiarios de acuerdo con el parentesco o sobre el patrimonio de la persona fallecida. También afirmó que la concentración de la riqueza en el mundo hace necesario debatir mecanismos de redisución mediante el pago de impuestos.
Sheinbaum rechaza impulsar un impuesto a las herencias
Durante la conferencia matutina de este miércoles, Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre la postura de Lenia Batres y si estaba de acuerdo con gravar las herencias o incluso los recursos de las Afores cuando son reclamados por los beneficiarios de un trabajador fallecido.
La presidenta respondió que no comparte esa propuesta y aseguró que su administración no promoverá un debate legislativo para establecer ese impuesto.
“En mi caso, yo no estoy de acuerdo, no abriría ese debate. Es opinión de la ministra y tiene todo el derecho de tener una opinión”, señaló.
Sheinbaum añadió que, aunque el impuesto a las herencias existe en muchos países, no forma parte de las iniciativas que impulsará su gobierno.
No existe actualmente una iniciativa del Gobierno federal para cobrar impuestos a las herencias o a los recursos heredados de las Afores. La propuesta corresponde a una opinión expresada por la ministra Lenia Batres, mientras que la presidenta dejó claro que no forma parte de la agenda de su administración.