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Viejos operadores de las Fuerzas de Defensa de Israel promueven viajes de jóvenes que terminan el servicio militar en aquel país con destino a comunidades vulnerables de nuestro país y otras naciones. Hoy, esos jóvenes son parte del despliegue israelí en Gaza, donde la ONU informa de ataques deliberados a niños palestinos

Operaría en México, para ‘misiones humanitarias’, ONG de exmilitares israelíes

"Heroes for Life"

Nuestro país está próximo a cumplir una década sirviendo como receptáculo ocasional de cientos de veteranos y reservistas del Ejército de Israel que consagran sus periodos de franquicia al voluntariado altruista en comunidades vulnerables del México profundo. Labor loable o no, la ONG que les abandera se muestra apologética del ethos militar de aquella nación, hoy señalada por la ONU, y opera en México desde hace varios años (2017, 2022 y 2025) con la venia de algunas administraciones y gobiernos locales, además del apoyo financiero y logístico de empresas privadas como Maguén Group, firma de seguridad privada establecida en la Ciudad de México, fundada y gestionada por exmilitares de origen israelí.

HÉROES POR LA VIDA

Desde 2017 Heroes for Life (Héroes Por la Vida en traducción literal al español), una Organización No Gubernamental de origen israelí, exporta a México y a otros países de América, Asia y África a buena parte de los jóvenes que egresan de 36 o 24 meses, el último en el caso de las mujeres, de servicio militar obligatorio en las Fuerzas de Defensa de Israel (egresan 400 mil cada año), “el ejército más moral del mundo”, si se atiende a cómo concibe Benjamín Netanyahu, premier de Israel, a la milicia de su nación.

Como reservistas francos, es decir, en descanso tras el confinamiento castrense, estos jóvenes reciben del Estado un “subsidio de liberación”, una suerte de compensación económica con la cual se estila que los neonatos soldados israelíes realicen el tiyul shelach, el tradicional viaje de mochilazo con el que suele cerrarse esta etapa en el ciclo de vida de un ciudadano del Estado de Israel.

Ese rito de paso, el peregrinaje de un soldado israelí por el mundo, mochila a cuestas, fue aprehendido en 2013 por una tercia de veteranos de las FDI que vieron en el subsidio gubernamental dado a los conscriptos la oportunidad de financiar cruzadas altruistas a los desfavorecidos recovecos del sur global. De tal suerte que Gili Cohen, Yair Attias y Boaz Malkieli, que otrora hicieran parte de una unidad de élite de la milicia israelí, decidieron crear ‘Héroes Por la Vida’ para incentivar a jóvenes como ellos a invertir su compensación económica en favor de la empobrecida niñez de aquellos desafortunados lares, llevando el trabajo comunitario allá donde sea que se necesite, siempre y cuando no sea Gaza.

No obstante, aquello que quizá en un inicio fue un auténtico esfuerzo bondadoso tiende a degenerar en un incómodo debate sobre lo correcto, políticamente hablando, de su operación en lugares como México; esto a medida que el Estado de Israel intensifica sus embates contra la Franja de Gaza y, particularmente, en contra de la niñez gazatí, por no mencionar las afrentas a ciudadanos de otras naciones como aquellos embarcados en la Global Sumud Flotilla, quienes en ambas misiones desplegadas (con seis mexicanos a bordo hasta ahora), relataron haber sido víctimas de vejaciones, golpizas, tortura psicológica y violencia sexual por parte de militares israelíes en centros de detención, donde se les retuvo de forma ilegal.

Heroes for Life

EL HISTORIAL DE LOS GUERREROS

Para esta ONG suscitar desconfianza no es algo nuevo, la historia de los Héroes tuvo un inicio accidentado gracias a un problema de branding… y de reputación. En hebreo, el nombre original de la organización, el primero en su línea temporal, podía traducirse a ‘Guerreros Sin Fronteras’, mote por el cual tuvo dificultades para operar en algunos destinos de Asia, como Tailandia, y Guatemala, en Centroamérica, naciones que no vieron con buenos ojos que un montón de reservistas del ejército de un país que por aquel entonces figuraba entre los de “mayor impacto negativo en el mundo” (BBC: 2012) pretendieran enseñar krav magá, ciencias y matemáticas a sus infancias en escuelas públicas y centros comunitarios. De modo que el capitán Cohen y su camarilla decidieron renombrar el proyecto como ‘Luchadores por la Vida’.

Pero el problema no terminó ahí, pues la negativa a abandonar la apología belicista en la elección de un nombre, de guerreros a luchadores, pasó factura a la organización en el marco de la operación de las FDI bautizada Margen Protector, lanzada sobre la Franja de Gaza en 2014. La ofensiva israelí, una respuesta al secuestro y muerte de tres adolescentes de un kibutz en la Cisjordania ocupada, por parte de milicianos de Hamás, mató a modo de “castigo colectivo”, en sólo cincuenta días (entre el 8 de julio y el 26 de agosto), a por lo menos 2 mil 600 personas, entre las cuales había 551 niños y más de 300 mujeres, esto de acuerdo con datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. Disipado el humo de la refriega en contra de los palestinos, al menos mil 200 ‘Luchadores por la Vida’ habrían reportado a sus coordinadores de voluntariado, área de la cual Boaz Malkieli es el mandamás, tener problemas de acogida en algunos de lo destinos de las misiones.

LOS INFILTRADOS

Otro golpe a la reputación de los luchadores llegó en 2015 tras el estreno de Fauda, una serie televisiva producida por la compañía israelí Yes y emitida internacionalmente por Netflix. Este thriller político, cuyo nombre en árabe significa “caos”, encuadra las operaciones ficticias de soldados israelíes enrolados la Unidad Mist’arvim, dedicada a parasitar los enclaves palestinos con la intención de eliminar objetivos terroristas y sabotear escandalosamente los planes de Hamás en contra del Estado de Israel, esto en completo desprecio por la vida de decenas de inocentes que a menudo fallecen a cuadro a modo de daños colaterales.

La serie fue concebida por Lior Raz y Avi Isaacharoff y está inspirada en las tareas que ejerce, en la vida real, la Unidad Duvdevan de las Fuerzas de Defensa de Israel, así como en las experiencias personales de los creadores, pues ambos habrían hecho parte de este destacamento.

Fauda destapó y popularizó a la Duvdevan, unidad fantasma que desde 1986 se dedica a llevar a cabo operaciones encubiertas, en ciudades o aldeas de la Franja de Gaza, Cisjordania y otras naciones árabes. Los miembros de este cuerpo de élite infiltran las comunidades objetivo y se disfrazan como uno más para poder asesinar, secuestrar y vigilar a supuestos enemigos de Israel.

De acuerdo con el reglamento de operación de las FDI los Duvdevan y la unidad Sayeret Matkal, son los únicos cuerpos castrenses de Israel con licencia para operar sin uniformes ni insignias, es decir, en completo anonimato. Ahora bien, Gili Cohen, Yair Attias y Boaz Malkiel, también hicieron parte de la Unidad Duvdevan; el más veterano, Cohen, llegó a pasar hasta ocho años infiltrado entre los palestinos, pasando información a los órganos de inteligencia de Israel y marcando objetivos, todo antes de crear ‘Héroes por la Vida’ (adoptaron la última versión del nombre tras el estreno de la serie) junto a sus amigos, para dedicarse al tikkun olam, es decir, a “sanar el mundo”.

A la sazón, la organización suele asignar a sus misiones nombres que “honran la memoria” de soldados de la Duvdevan caídos en cumplimiento del deber, así el despliegue para Chiapas del año pasado llevó por nombre Yotam Ben Best, en alusión a un comandante de la Unidad fallecido en medio de la respuesta al ataque de Al-Qassam en octubre de 2023.

EL GENOCIDIO Y EL 30-30-30

“Israel ataca deliberadamente a niños palestinos”, concluyó el pasado mes de junio una investigación especial para Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este de la Organización de las Naciones Unidas.

La Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU presentó un informe de cien páginas consagradas específicamente a relatar las violaciones y crímenes cometidos contra niños palestinos desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 31 de marzo de 2026, en el marco de la Operación Espadas de Hierro, la contestación israelí al último ataque transfronterizo de Hamás y al ulterior secuestro de 251 personas.

El texto asevera que las autoridades y las fuerzas de seguridad israelíes son responsables de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. También condena al Estado de Israel por llevar a cabo un genocidio en los territorios explorados en el informe. En la numeralia, la Comisión contabilizó la muerte de más de 20 mil niños palestinos e identificó a 44 mil heridos; los menores se saldan con el 30 por ciento de todas las víctimas mortales acaecidas en Palestina como consecuencia de la más reciente incursión israelí, la mayoría, apunta la prosa, perecieron en ataques aéreos, por disparos de drones o por francotiradores. Las heridas que causaron la muerte, casi todas en la cabeza y en la parte superior del cuerpo.

A juicio de la ONU las FDI ostentan un patrón de conducta “destinado a destruir la continuidad biológica y el futuro de la población palestina en Gaza”. Sobre esta misma línea, los expertos de la Comisión resolvieron que el ataque deliberado contra los niños demuestra la intención específica de destruir, “total o parcialmente”, al demográfico palestino en ese territorio. Describe genocidio.

En ese contexto, y tras frenar sus misiones por el llamado masivo a filas para los reservistas a partir del 7 de octubre de 2023, ‘Héroes Por la Vida’ se prepara enviar 30 misiones anuales a 30 países “en desarrollo” hacia el año 2030; 30-30-30. En sus propias palabras, la organización prevé reclutar a miles de “graduados” para participar en “importantes proyectos de voluntariado”.

¿Cuántos de éstos habrán pasado por Gaza para entonces?

La Crónica de Hoy 2026

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