
A través de un comunicado, la Asamblea de la Escuela Superior de Economía, informa que se separa de los paristas que tienen tomado el Canal Once. Relatan, “en relación con el movimiento general surgido hace ya más de dos meses a partir de la toma de Canal Once por estudiantes de distintas unidades académicas del Instituto Politécnico Nacional, queremos hacer pública la decisión de que la Asamblea de Economía deje de participar en dicho espacio de coordinación.
Según sus declaraciones esta decisión parte desde una postura política congruente con los principios que han guiado su movimiento desde el inicio: la apertura a la democracia, el debate permanente, la organización orgánica construida desde las bases y la búsqueda de un interés genuinamente colectivo.
También se realizó una valoración política sobre las condiciones organizativas del movimiento, considerando que un proceso de esta naturaleza requiere un nivel mínimo de concientización, organización y movilización por parte de las comunidades.
“Consideramos importante señalar que, desde etapas tempranas del movimiento, fueron evidentes las escasas intenciones de construir un proceso verdaderamente democrático. Un ejemplo de ello fue el abandono de la propuesta de ampliar la convocatoria e incorporar a más unidades académicas, al menos del área metropolitana de la Ciudad de México, lo que habría permitido fortalecer la representatividad y la legitimidad del movimiento. Del mismo modo, las distintas propuestas, observaciones y planteamientos realizados por la Asamblea de Economía y por otras escuelas organizadas fueron sistemáticamente relegados, mientras que la toma de decisiones y la definición del rumbo político se concentraron en un grupo reducido, predominando una lógica centralista y de control impulsada desde la coordinación de la ENCB. Consideramos que esta dinámica terminó por privilegiar los intereses y las decisiones de unos cuantos, en detrimento de la construcción democrática, plural y colectiva que originalmente dio sentido al movimiento” explica la asamblea en su comunicado.
Señalan que lo que inicio como un espacio exclusivamente estudiantil fue modificándose por decisiones unilaterales impulsadas desde la coordinación encabezada por la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), así como por la influencia constante de un grupo reducido de docentes.
Estas modificaciones llevaron gran parte de sus esfuerzos hacia el denominado Punto 8 del pliego petitorio, “proceso que ha sido trabajado únicamente por un grupo compacto de profesores, sin abrir la participación al conjunto del personal docente del Instituto ni de las escuelas participantes, limitando así la pluralidad y la construcción colectiva” señalan.