
La cooperación entre México y Estados Unidos para combatir el tráfico ilegal de armas ha demostrado que la coordinación basada en inteligencia, intercambio de información y el respeto mutuo generan resultados concretos para la seguridad de ambos países; principalmente en México, sin que ello implique sometimiento, injerencia o vulneración alguna de la soberanía nacional, así lo afirmó la vicecoordinadora de Vinculación Parlamentaria de Morena en la Cámara de Diputados, Gabriela Jiménez Godoy.
La legisladora aseguró que el combate al tráfico ilícito de armas provenientes de Estados Unidos forma parte de una estrategia integral de seguridad que ha contribuido a reducir los homicidios en México en 48 por ciento y los delitos de alto impacto en 20 por ciento.
“La cooperación internacional es útil cuando se construye con respeto a nuestra Constitución, sin subordinaciones y privilegiando siempre el interés del pueblo de México. La soberanía nacional no está sujeta a negociación”, señaló.
Cruzan la frontera más de 135 mil armas al año
Gabriela Jiménez recordó que, de acuerdo con estudios oficiales, se estima que cada año cruzan ilegalmente la frontera más de 135 mil armas, mientras que entre el 70 y el 90 por ciento de las armas aseguradas en territorio nacional tienen su origen en el mercado estadounidense.
En ese sentido, consideró relevante el reciente aseguramiento de 138 armas de fuego, incluidos dos rifles calibre .50, que pretendían ser introducidos ilegalmente a México desde Carolina del Norte, resultado de una operación encubierta informada por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
Asimismo, destacó que, de acuerdo con datos de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos, el 62 por ciento de las armas recuperadas en México con corto tiempo entre su compra y decomiso provienen de Arizona y que, durante 2024, más del 90 por ciento procedían de Texas o Arizona.
La diputada morenista señaló que este aseguramiento forma parte de las acciones coordinadas en el marco del Grupo de Implementación de Seguridad México-Estados Unidos y de la estrategia Misión Cortafuegos, puesta en marcha en septiembre de 2025, mediante la cual el gobierno estadounidense asumió el compromiso de fortalecer las operaciones dentro de su propio territorio para frenar el flujo de armamento hacia el sur.
Esta iniciativa contempla la expansión del sistema eTracea las 32 entidades federativas, tecnología de identificación balística, incremento de inspecciones fronterizas, intercambio de información en tiempo real e investigaciones conjuntas.
“La Cuarta Transformación ha demostrado que la seguridad se construye atendiendo las causas de la violencia, fortaleciendo nuestras instituciones y combatiendo de manera frontal el tráfico de armas que alimenta a los grupos delictivos.
“La coordinación con Estados Unidos debe traducirse en corresponsabilidad, porque el problema del tráfico ilegal de armas también tiene su origen del otro lado de la frontera y requiere acciones decididas en territorio estadounidense”, concluyó.