
Tensión — Michael Kozak, alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, se reunió con el embajador de México en Washington, Roberto Lazzeri, y le devolvió las cartas que el Gobierno mexicano había enviado expresando preocupaciones por los operativos migratorios y el trato a sus connacionales bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
El funcionario estadounidense regresó las misivas que le había entregado el propio diplomático mexicano, al considerar que con estos señalamientos se pretendían dirigir las acciones del personal del gobierno de EU que opera en su territorio soberano.
Kozak recomendó al gobierno mexicano que plantee sus inquietudes mediante los canales diplomáticos habituales, al tiempo que rechazó cualquier intento de influir directamente en las decisiones operativas de agencias estadounidenses, como el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas.
La tensión subió de nivel tras la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, quien falleció el 7 de julio en Houston, Texas, después de recibir disparos de un agente del ICE durante un operativo migratorio.
El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que el agente actuó en defensa propia, mientras familiares y activistas reclamaron una investigación sobre el uso de abuso de la fuerza.
Días después, otro operativo migratorio terminó con la muerte del colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, en Maine, también por disparos de agentes del ICE. Ambos casos avivaron las críticas de organizaciones defensoras de migrantes y las demandas de México para obtener explicaciones sobre las actuaciones de las autoridades estadounidenses.
El Gobierno de México ha señalado además que 17 connacionales han muerto bajo custodia del ICE en lo que va de año, una cifra que forma parte de sus reclamos a Washington sobre las condiciones de detención y el trato a los migrantes mexicanos en Estados Unidos.
La Crónica de Hoy 2026