
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) mantuvo la máxima calificación crediticia en la escala local luego de que Moody’s Local México ratificó las notas AAA.mx para su deuda de largo plazo y ML A-1.mx para su deuda de corto plazo, consideradas las más altas dentro del mercado mexicano.
En su evaluación, la agencia calificadora destacó que la empresa pública continúa siendo un actor estratégico para el desarrollo económico y la estabilidad social del país, debido a su posición dominante en el sector eléctrico y al respaldo que recibe del Gobierno federal.
Moody’s señaló que la CFE genera alrededor del 72% de la electricidad del país y cuenta con una infraestructura que le permite brindar servicio a 49.9 millones de usuarios, lo que representa una cobertura del 99.8% de la población mexicana. Además, conserva de manera exclusiva las actividades de transmisión y distribución de energía eléctrica.
La calificadora explicó que la evaluación también refleja la estrecha relación de la empresa con el Gobierno de México, al considerar que existe una alta probabilidad de respaldo financiero en caso de enfrentar un escenario de estrés, dada su importancia estratégica para el funcionamiento del país.
Desafíos
No obstante, Moody’s advirtió que la CFE enfrenta desafíos financieros importantes. Entre ellos mencionó un elevado nivel de apalancamiento, derivado de pasivos laborales, contratos de arrendamiento y esquemas de financiamiento como los PIDIREGAS, además de la exposición de sus márgenes a la volatilidad del precio del gas natural y a un amplio programa de inversiones que podría presionar su liquidez en los próximos años.
La agencia añadió que la calificación no puede mejorar debido a que ya se encuentra en el nivel más alto de la escala local; sin embargo, indicó que podría enfrentar presión a la baja si existiera un cambio significativo en la política energética que redujera la expectativa de apoyo financiero del Gobierno federal hacia la empresa.
Tras la decisión de Moody’s, la CFE afirmó que la ratificación confirma la confianza del mercado en la empresa y se alinea con la estrategia del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para fortalecer las empresas públicas como motor del desarrollo económico y del bienestar del país.