
El mejor futbolista de todos los tiempos quizá fue Diego Armando Maradona, que vengó a los muertos de Las Malvinas con la mano; quizá sea Lionel Messi. A lo mejor Johann Cruyff o Beckenbauer. Cristiano Ronaldo. No faltará el trasnochado que diga que fue “El Mágico” González, que pudo ser el más grande si no hubiera sido un apóstol de Dionisio, como también le pasó a Ronaldinho, otra criatura de la vida nocturna. Uno que otro patriota argüirá que es Hugo Sánchez, con sus cinco pichichis. Sin embargo, para algunos, quizá la mayoría, el consenso es claro: fue Pelé.
Claro, hace 60 años se jugaba otro tipo de futbol, como era otra la música, otra forma de literatura, no por ello menores a los productos culturales de otros contextos previos o, tal vez, posteriores. La magia de Edson Arantes do Nascimento era innegable, como la mirada de unos enamorados, sin embargo, el debate de si es el mayor jugador del balompié de todos los tiempos pudo acabar antes de tiempo en la misma patria en la que se consolidó y en el mismo Mundial en el que se coronó como Rey: un grupo de comunistas quiso secuestrarlo en México.
Archivos de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS) revelan cómo la policía política siguió de cerca la visita del astro brasileño y documentó una investigación sobre un supuesto plan para raptarlo con el objetivo de provocar conmoción internacional durante el clima de tensión política, en plena Guerra Fría y a pocos años del Movimiento de 1968, que rodeó las elecciones presidenciales de 1970 y la Copa Mundial de la FIFA de ese mismo año.
Porque, aunque aún no había redes sociales digitales, nada de TikTok ni Instagram, Pelé ya era una figura masiva internacional, tal vez tanto como The Beatles o The Rolling Stones, por lo que su visita a México durante el Mundial de 1970 no solo despertó la euforia demillones de aficionados nacionales y extranjeros, sino que también activó uno de los aparatos de inteligencia más importantes del país, como muestra la serie Brasil 70: La saga del tricampeonato de Netflix, recién estrenada este 2026.
Expedientes de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS), consultados por LA CRÓNICA, muestran que la policía política siguió cada uno de los movimientos del futbolista brasileño y abrió una línea de investigación sobre un presunto plan para secuestrarlo, una hipótesis que los agentes atribuyeron a un grupo de estudiantes y militantes de izquierda vinculados con el líder comunista venezolano Vicente Alfonso Madrid Zambrano.
Los documentos, en poder del Archivo General de la Nación, permiten reconstruir una historia poco conocida de la Guerra Fría en México: en ellos aparecen reportes sobre la llegada de Pelé al país, la vigilancia a su comitiva, los funcionarios que lo recibieron en el aeropuerto, las actividades públicas en las que participó y, al mismo tiempo, las investigaciones que la DFS desarrollaba contra organizaciones consideradas subversivas.
Es importante señalar que el supuesto complot proviene de reportes de inteligencia elaborados por la DFS y no constituye, por sí mismo, una prueba de que el secuestro hubiera llegado a ejecutarse o estuviera próximo a concretarse.

El expediente que llevó a Pelé... y a una guerrilla comunista
La historia comenzó varios meses antes de que Brasil aterrizara en México.
Una ficha fechada el 26 de marzo de 1970 identifica al colombiano Hernán Sánchez como un estudiante que asistía como oyente a clases en la Facultad de Derecho de la UNAM. Según el documento, el venezolano Vicente Alfonso Madrid Zambrano lo habría puesto en contacto con el estudiante de Economía William Montaño para organizar un plan que buscaba boicotear las elecciones presidenciales mediante el secuestro de Pelé, con el objetivo de provocar un escándalo internacional.
La tarjeta concluye señalando que Sánchez ya había abandonado el país.
Los expedientes relacionan esa información con la investigación abierta contra Madrid Zambrano y otros jóvenes señalados por la DFS de integrar una organización clandestina de inspiración comunista.

¿Quién era Vicente Alfonso Madrid Zambrano?
Las fichas de la Dirección Federal de Seguridad describen a Vicente Alfonso Madrid Zambrano como un ciudadano venezolano que mantenía contacto con estudiantes mexicanos y que, según la versión de la propia corporación, promovía la organización de grupos clandestinos con fines insurreccionales.
El sudamericano era considerado por la DFS como el líder del Movimiento de Izquierda Revolucionario de Venezuela en México.
Los documentos lo vinculan con reuniones celebradas en el Estado de México, donde presuntamente se discutía la posibilidad de derrocar al gobierno mediante la lucha armada e implantar un sistema socialista.
También lo relacionan con el asalto a una oficina de Telégrafos Nacionales, cometido el 21 de marzo de 1970, operación que la propia organización denominaba una “expropiación” para financiar actividades guerrilleras.
La investigación señala que, tras ese robo, Madrid Zambrano fue detenido y puesto a disposición de un juez.
De Lecumberri a la Penitenciaría: ¿qué pasó con Madrid Zambrano?
Los expedientes consultados muestran que un juez del entonces Distrito Federal le dictó auto de formal prisión por los delitos de asociación delictuosa, robo con violencia, ataques a las vías generales de comunicación, daños en propiedad ajena y violaciones a la entonces Ley General de Población, debido a que se encontraba de manera irregular en México.
Las tarjetas permiten seguir su permanencia en prisión durante varios años.
Primero fue recluido en Lecumberri y posteriormente trasladado a la Penitenciaría del Distrito Federal, movimiento registrado por la propia DFS en marzo de 1974.
Decenas de fichas documentan las visitas que recibió de familiares, amigos y conocidos entre 1970 y 1974, lo que evidencia que la vigilancia sobre él continuó incluso después de haber sido encarcelado.
Hasta ahora, no existen registros periodísticos ampliamente documentados que permitan reconstruir qué ocurrió con Madrid Zambrano después de ese periodo, por lo que su rastro público prácticamente desaparece tras los últimos registros de la policía política.

La vigilancia sobre Pelé: el marcaje personal que tuvo en México 70
Mientras la investigación contra Madrid Zambrano seguía su curso, la DFS preparó un seguimiento minucioso de la visita del considerado mejor futbolista del mundo.
Las fichas identifican que Pelé llegó en 1970 a bordo del vuelo 502 de Pan American, acompañado por integrantes de la delegación brasileña.
Los agentes registraron que funcionarios de la Embajada de Brasil acudieron al aeropuerto para recibir al astro y a su comitiva.
Los documentos también anotan la presencia del entonces secretario de la embajada, Helcio Pires, así como de la encargada de negocios Vera Sauer, quienes acompañaron al exfutbolista durante distintas actividades oficiales.
La vigilancia continuó durante los días siguientes.
La DFS registró una conferencia de prensa ofrecida por Pelé en Guadalajara, una cena organizada por la representación diplomática brasileña y recorridos que realizó por distintos puntos de la Ciudad de México.
Incluso existen fichas individuales sobre integrantes de la delegación brasileña que viajaron junto al tricampeón del mundo, con referencias a su ingreso al país y a las actividades en las que participaron.
¿Cómo fue la Guerra Fría en pleno Mundial 1970?
Los expedientes permiten dilucidar cómo la visita del futbolista más famoso del planeta coincidió con uno de los momentos de mayor tensión política en México, en el periodo de la llamada Guerra Sucia.
Tras el movimiento estudiantil de 1968 y en vísperas de las elecciones presidenciales de 1970, la Dirección Federal de Seguridad mantenía una estrecha vigilancia sobre estudiantes, activistas, extranjeros, organizaciones de izquierda y representantes diplomáticos.
Ergo, la presencia de Pelé dejó de ser únicamente un acontecimiento deportivo para convertirse también en un asunto de seguridad nacional, entretanto el Gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, en el ocaso del sexenio, buscó promover la imagen de un México moderno a la altura de las naciones más desarrolladas.
La red que la DFS atribuía a Madrid Zambrano
Los expedientes consultados por LA CRÓNICA presentan a Vicente Alfonso Madrid Zambrano como una de las figuras centrales de una investigación abierta por la Dirección Federal de Seguridad contra un grupo de estudiantes y militantes de izquierda que, según la policía política, buscaba impulsar una revolución armada en México en el contexto de la Guerra Fría.
Las fichas señalan que Madrid Zambrano, de nacionalidad venezolana, sostenía reuniones con universitarios en las que presuntamente promovía la creación de una organización clandestina para derrocar al gobierno mediante las armas e instaurar un régimen socialista.
Los documentos también lo vinculan con jóvenes de la UNAM y con otros militantes identificados como Alberto y Dionisio Zavala Olvera, Pedro Marín Zárate y William Montaño.
De acuerdo con los reportes de inteligencia, el grupo habría realizado prácticas con armas de fuego en un rancho de San Luis Potosí y participó en el asalto a una oficina de Telégrafos Nacionales el 21 de marzo de 1970. La propia organización calificaba esa acción como una “expropiación”, término utilizado por diversos grupos guerrilleros para referirse al robo de recursos destinados, según su discurso, al financiamiento de actividades clandestinas.
Las fichas también atribuyen al grupo acciones de propaganda política. Una de ellas sostiene que un estudiante normalista identificado únicamente con el seudónimo “Paco” participó en el lanzamiento de volantes mediante cohetones durante una visita de Luis Echeverría a Xalapa, Veracruz, cuando aún era candidato presidencial. Otra tarjeta menciona que existían planes para boicotear el proceso electoral de 1970 mediante el secuestro de Pelé. Todas estas afirmaciones corresponden a los registros elaborados por la DFS y no constituyen hechos judicialmente acreditados.

Años bajo vigilancia: Madrid Zambrano y las visitas a prisión
La captura de Madrid Zambrano no puso fin al seguimiento de la policía política.
Los expedientes muestran que, tras recibir auto de formal prisión, permaneció primero en Lecumberri, sitio en donde encarcelaron a distintos disidentes políticos, como los estudiantes del 68 y el escritor José Revueltas, y posteriormente fue trasladado a la Penitenciaría del Distrito Federal. Durante ese periodo, la DFS registró prácticamente todas las visitas que recibió.
Las fichas mencionan a María Asunción Olvera, María de los Ángeles Zavala, Bertha Rodríguez Reyes, Carmen Rico Rodríguez, Lilia Rico Rodríguez, Virginia Galindo Rodríguez, Cenoria Maguey Gómez y otros familiares y conocidos que acudieron de manera constante a los centros penitenciarios entre 1970 y 1974.
El seguimiento era tan minucioso que los agentes anotaban las fechas de ingreso de los visitantes, sus domicilios e incluso los cambios de prisión del propio Madrid Zambrano.
En el Mundial de México 1970, Pelé lideró a una de las selecciones más recordadas en la historia del futbol. Bajo la dirección de Mário Zagallo, Brasil ganó sus seis partidos del torneo, eliminó a Perú en cuartos de final y a Uruguay en semifinales antes de imponerse 4-1 a Italia en la final disputada en el Estadio Azteca el 21 de junio de 1970.
Pelé abrió el marcador de cabeza y participó en dos de los goles posteriores, en una actuación que consolidó a Brasil como la primera selección en conquistar tres Copas del Mundo (1958, 1962 y 1970) y al propio Pelé como el único futbolista en la historia con tres títulos mundiales.